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Usted
está trabajando en su escritorio, intentando no hacerle caso a los
calambres o el entumecimiento que ha venido sintiendo por meses
en la mano y la muñeca. Repentinamente, comienza a sentir un dolor
punzante y fuerte en la muñeca que le recorre el brazo. ¿Será un
calambre pasajero? Lo más probable es que usted padezca el síndrome
del túnel carpiano, una condición dolorosa progresiva causada por
la compresión de un nervio importante de la muñeca.
El
síndrome del túnel carpiano ocurre cuando el nervio mediano, que
abarca desde el antebrazo hasta la mano, se presiona o se atrapa
a nivel de la muñeca. El nervio mediano controla las sensaciones
de la parte posterior de los dedos de la mano (excepto el dedo meñique),
así como los impulsos de algunos músculos pequeños en la mano que
permiten que se muevan los dedos y el pulgar. El túnel carpiano-un
pasadizo estrecho y rígido del ligamento y los huesos en la base
de la mano-contiene el nervio y los tendones medianos. Algunas veces,
el engrosamiento de los tendones irritados u otras inflamaciones
estrechan el túnel y hacen que se comprima el nervio mediano. El
resultado puede ser dolor, debilidad o entumecimiento de la mano
y la muñeca, irradiándose por todo el brazo. Aunque las sensaciones
de dolor pueden indicar otras condiciones, el síndrome del túnel
carpiano es de las neuropatías por compresión más comunes y ampliamente
conocidas en las cuales se comprimen o se traumatizan los nervios
periféricos del cuerpo.
Los
síntomas generalmente comienzan gradualmente y se manifiestan con
sensaciones de calor, calambre o entumecimiento en la palma de la
mano y los dedos, especialmente del pulgar y de los dedos medio
e índice. Algunos pacientes que padecen el síndrome del túnel carpiano
dicen que sus dedos se sienten hinchados e inútiles, a pesar de
no presentar una hinchazón aparente. Los síntomas a menudo aparecen
primero en una o ambas manos durante la noche, puesto que mucha
gente duerme con las muñecas dobladas. Una persona con síndrome
del túnel carpiano puede despertarse sintiendo la necesidad de “sacudir”
la mano o la muñeca. A medida que los síntomas se agravan, los pacientes
comienzan a sentir el calambre durante el día. La disminución en
el pulso de la mano puede dificultar cerrar el puño, agarrar objetos
pequeños o realizar otras tareas manuales. En casos crónicos y/o
sin tratamiento, los músculos de la base del pulgar pueden debilitarse
o atrofiarse. Algunas personas no pueden distinguir el frío y el
calor a través del tacto.
A
menudo, el síndrome del túnel carpiano es el resultado de una combinación
de factores que aumentan la presión en el nervio y los tendones
medianos en el túnel carpiano, en lugar de ser un problema del nervio
propiamente dicho. El trastorno se debe muy probablemente a una
predisposición congénita - el túnel carpiano es simplemente más
pequeño en algunas personas que en otras. Otros factores que contribuyen
al diagnóstico incluyen traumatismos o lesiones en la muñeca que
causan la hinchazón, tal como una torcedura o una fractura; hiperactividad
de la glándula pituitaria; hipotiroidismo (baja función de la glándula
tiroides); artritis reumatoide; problemas mecánicos en el empalme
de la muñeca; stress laboral; uso repetido de herramientas manuales
de vibración; retención de líquido durante el embarazo o la menopausia,
o el desarrollo de un quiste o de un tumor en el túnel carpiano.
En algunos casos es imposible determinar las causas.
Existen
pocos datos clínicos que comprueban si el realizar movimientos repetitivos
y forzados con la mano y la muñeca en actividades laborales o de
diversión puede causar el síndrome del túnel carpiano. Los movimientos
repetitivos que se realizan en el curso normal del trabajo u otras
actividades diarias pueden dar lugar a trastornos de movimientos
repetitivos tales como bursitis (inflamación de una bursa, pequeña
bolsa que facilita el movimiento de los músculos y tendones sobre
el hueso) y tendonitis (inflamación de los tendones). El calambre
de escritor - una condición causada por una falta en la coordinación
motriz, dolor y presión en los dedos, la muñeca o el antebrazo como
consecuencia de una actividad repetitiva - no es un síntoma del
síndrome del túnel carpiano.
Las
mujeres tienen tres veces mayores probabilidades que los hombres
de padecer el síndrome del túnel carpiano, quizás porque el túnel
carpiano en sí mismo puede ser más pequeño en las mujeres que en
los hombres. La mano dominante generalmente se afecta primero y
padece el dolor más intenso. Las personas con diabetes u otros trastornos
metabólicos que afectan directamente los nervios del cuerpo y los
hacen más susceptibles o propensos a la compresión también presentan
un riesgo alto. Generalmente, el síndrome del túnel carpiano ocurre
solamente en adultos.
El
riesgo de padecer el síndrome del túnel carpiano no se limita a
personas que trabajan en una sola industria u oficio, pero es particularmente
más común en personas que realizan trabajos en plantas de ensamblaje-fabricación,
costura, acabado industrial, limpieza y embalaje de carnes, aves
o pescados. De hecho, el síndrome del túnel carpiano es tres veces
más común en ensambladores que en las personas que realizan ingreso
de datos en computadoras. Un estudio realizado por la Clínica Mayo
en 2001 reveló que el uso continuo de una computadora (hasta 7 horas
al día) no aumenta el riesgo de que una persona desarrolle el síndrome
del túnel carpiano.
En
1998, se estimó que tres de cada 10 mil trabajadores debieron ausentarse
del trabajo debido a síndrome del túnel carpiano. La mitad de estos
trabajadores perdió más de 10 días de trabajo. El costo promedio
del síndrome del túnel carpiano, incluyendo facturas médicas y tiempo
perdido de trabajo, se estima en alrededor de $30.000 por trabajador
afectado.
El
diagnóstico y tratamiento tempranos son importantes para evitar
daños permanentes al nervio mediano. Un examen físico de las manos,
los brazos, los hombros y el cuello puede ayudar a determinar si
las quejas del paciente se relacionan con sus actividades diarias
o con un trastorno no aparente y puede ayudar a eliminar otras condiciones
dolorosas parecidas al síndrome del túnel carpiano. Se verifica
si la muñeca presenta ablandamiento, hinchazón, calor o decoloración.
Se comprueba la sensibilidad de todos los dedos y se examina la
fortaleza de los músculos de la base de la mano y si existen muestras
de atrofia. Las pruebas rutinarias de laboratorio y las radiografías
pueden indicar si hay diabetes, artritis y fracturas.
Los
médicos pueden utilizar pruebas específicas para intentar reproducir
los síntomas del síndrome del túnel carpiano. En la prueba de Tinel,
el doctor golpea ligeramente o presiona el nervio mediano en la
muñeca del paciente. La prueba es positiva si ocurre una especie
de calambre en los dedos o una sensación de descarga eléctrica.
En la prueba de Phalen o flexión de la muñeca, el paciente debe
estirar los brazos hacia arriba con los dedos hacia abajo, presionando
el dorso de las manos uno contra el otro. La presencia del síndrome
del túnel carpiano se evidencia si uno o más síntomas, como una
sensación de calambre o un mayor entumecimiento, se sienten en los
dedos en el plazo de un minuto. Los médicos pueden también pedir
que los pacientes intenten hacer un movimiento que provoque los
síntomas.
A
menudo es necesario confirmar el diagnóstico por medio de pruebas
de electrodiagnóstico. En un estudio de la conducción del nervio,
se colocan electrodos en la mano y la muñeca. Se aplican pequeñas
descargas eléctricas y se mide la velocidad con la cual los nervios
transmiten los impulsos. En una prueba llamada electromiografía,
se inserta una aguja fina en el músculo. La actividad eléctrica
que se muestra en una pantalla puede determinar la gravedad del
daño que ha sufrido el nervio mediano. El procesamiento de imágenes
por ultrasonido puede demostrar cualquier deterioro en el movimiento
del nervio mediano. El procesamiento de imágenes por resonancia
magnética (MRI) puede mostrar la anatomía de la muñeca, pero hasta
la fecha no ha sido particularmente útil en el diagnóstico del síndrome
del túnel carpiano.
Los
tratamientos para el síndrome del túnel carpiano deben comenzar
lo más pronto posible, siguiendo instrucciones médicas. Las causas
menos evidentes, tales como la diabetes o la artritis se deben tratar
primero. El tratamiento inicial implica generalmente mantener en
reposo la mano y de la muñeca afectadas por lo menos 2 semanas,
evitando actividades que puedan empeorar los síntomas, e inmovilizando
la muñeca con una férula o tablilla para evitar daños adicionales
por torceduras o flexiones de la misma. Si hay inflamación, la aplicación
de compresas frías puede ayudar a reducir la hinchazón.
Tratamientos
no quirúrgicos
Medicinas - En circunstancias especiales, varios medicamentos
pueden aliviar el dolor y la hinchazón asociados al síndrome del
túnel carpiano. Los medicamentos anti-inflamatorios no esteroides,
tales como la aspirina, el ibuprofeno y otros calmantes del dolor
sin receta, pueden ayudar a aliviar los síntomas que han estado
presentes por un tiempo corto o consecuencia de una actividad forzosa.
Los diuréticos administrados por vía oral ("píldoras de agua") puede
disminuir la hinchazón. Los corticoesteroides tales como prednisona
o lidocaína, inyectados directamente en la muñeca o tomados por
vía oral, pueden aliviar la presión en el nervio mediano y proporcionar
un alivio temporal inmediato a las personas con síntomas leves o
intermitentes. (Precaución: las personas con diabetes o con predisposición
a la diabetes deben tener presente que el uso prolongado de corticoesteroides
puede dificultar la regulación de los niveles de la insulina. Los
corticosterioides no se deben tomar sin haber sido recetados por
un médico). Además, algunos estudios demuestran que los suplementos
de la vitamina B6 (piridoxina) pueden aliviar los síntomas del síndrome
del túnel carpiano.
Ejercicio
-Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento pueden ser beneficiosos
para las personas cuyos síntomas hayan disminuido. Estos ejercicios
pueden ser supervisados por un fisioterapista debidamente entrenado
para tratar debilitaciones físicas a través del ejercicio, o por
un terapista ocupacional debidamente entrenado para evaluar pacientes
con debilitaciones físicas y ayudarles a adquirir destrezas para
mejorar su salud y bienestar.
Terapias
alternativas -Los tratamientos por acupuntura y/o quiroprácticos
han beneficiado a algunos pacientes, pero su verdadera eficacia
no ha sido comprobada. El yoga es la excepción, ya que se ha demostrado
que reduce el dolor y mejora el pulso en la mano en los pacientes
con síndrome de túnel carpiano.
Cirugía
La descompresión del túnel carpiano es uno de los procedimientos
quirúrgicos más comunes en los Estados Unidos. Esta cirugía se recomienda
generalmente si los síntomas duran por lo menos 6 meses e involucra
el separar una porción de tejido alrededor de la muñeca para reducir
la presión en el nervio mediano. La cirugía se realiza con anestesia
local y no requiere hospitalización. Muchos pacientes requieren
cirugía en ambas manos. A continuación los diferentes tipos de cirugía
de descompresión del túnel carpiano.
La
cirugía de descompresión abierta, es el procedimiento tradicional
utilizado para corregir el síndrome de túnel carpiano consiste en
el hacer una incisión de hasta 2 pulgadas en la muñeca y después
el cortar el ligamento carpiano para agrandar el túnel del carpo
(conjunto de huesos de la muñeca). El procedimiento se hace generalmente
con anestesia local y es ambulatorio, a menos que haya consideraciones
médicas inusuales.
La
cirugía endoscópica puede resultar en una recuperación funcional
más rápida y causa menos malestar postoperatorio que la cirugía
de descompresión abierta tradicional. El cirujano hace dos incisiones
(de aproximadamente ½ pulgada cada una) en la muñeca y en la palma,
inserta una cámara fotográfica unida a un catéter, observa el tejido
en una pantalla y corta el ligamento carpiano (el tejido que mantiene
las coyunturas). Esta cirugía endoscópica de dos portales (incisiones),
realizada generalmente usando anestesia local, es eficaz y reduce
al mínimo las marcas y el ablandamiento de cicatrices, en caso de
existir. También está disponible la cirugía endoscópica de un portal
para el síndrome del túnel carpiano.
Aunque
los síntomas se pueden aliviar inmediatamente después de cirugía,
la recuperación total de la cirugía del túnel carpiano puede tomar
meses. Algunos pacientes pueden tener infecciones, daños en el nervio,
rigidez y dolores en la incisión. De vez en cuando la muñeca pudiera
perder fuerza a consecuencia de haber cortado el ligamento carpiano.
Los pacientes deben realizar fisioterapia después de la cirugía
para restaurar la fuerza de la muñeca. Algunos pacientes pueden
necesitar hacer cambios en sus actividades laborales o hasta cambiar
de trabajo después de recuperarse de la cirugía.
La
recurrencia del síndrome de túnel carpiano después del tratamiento
es inusual. La mayoría de pacientes se recupera totalmente.
En
el ambiente de trabajo, los trabajadores pueden realizar labores
de condicionamiento, ejercicios de estiramiento, tomar descansos
frecuentes, usar férulas o tablillas para mantener rectas las muñecas
y mantener una postura y posición correctas de la muñeca. Utilizar
guantes sin dedos ayuda a mantener las manos calientes y flexibles.
Se pueden rediseñar las estaciones de trabajo, las herramientas,
las asas de las herramientas y las tareas para permitir que la muñeca
del trabajador mantenga una posición natural durante las labores.
También, las labores se pueden rotar entre los trabajadores. Los
patrones pueden diseñar programas especializados en ergonomía, es
decir, el proceso de adaptar las condiciones del ambiente de trabajo
y las exigencias del trabajo a las capacidades de los trabajadores.
Sin embargo, la investigación no ha demostrado concluyentemente
que estos cambios realizados en el ambiente de trabajo previenen
la ocurrencia del síndrome del túnel carpiano.
Fuente
Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares
http://espanol.ninds.nih.gov/
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