EEUU malgasta muchos recursos en su sistema sanitario
A pesar del
enorme gasto sanitario, parece que el sistema sanitario norteamericano
no es capaz de proporcionar una asistencia suficientemente segura,
efectiva, eficiente, accesible, sostenible y equitativa, al menos
en función de los criterios formulados por el Institute of
Medicine, que ahora publica JAMA en un artículo.
Según
publica la revista JAMA, EEUU invierte gran cantidad de recursos
en su sistema sanitario que no se ven reflejados en una asistencia
mejor, por lo menos en función de los objetivos marcados
por el Institute of Medicine (IOM).
Algunos argumentos
son los siguientes:
- Seguridad:
cada año se producen de 50.000 a 100.000 muertes, como
mínimo, atribuibles a errores médicos.
- Efectividad:
el 45% de las prestaciones sanitarias necesarias y recomendadas
no se proveen.
- Eficiencia:
el 75% de los norteamericanos consideran que los costes sanitarios
son excesivos.
- Acceso: la
mitad de las familias de clase media y baja tienen serios problemas
para mantener su seguro médico.
- Sostenibilidad:
cerca de 16 millones de ciudadanos no pueden hacer frente a sus
facturas sanitarias.
- Equidad:
cerca de 47 millones de personas no tienen cobertura sanitaria
(16% de la población), cifra que va en aumento.
Para intentar
reducir estas pérdidas, más o menos generalizables
en todo el sistema, algunos centros han intentado aplicar los enfoques
que han demostrado ser más exitosos en otros sectores productivos.
Así, se clasifican las pérdidas en las siguientes
categorías: sobreproducción (de algo innecesario:
ej. papeleo), pérdidas de tiempo (para pacientes y médicos,
ej: esperas de los resultados de pruebas diagnósticas), pérdidas
de funcionamiento y movimiento (ej. extravío de documentos
y materiales), errores (ej. incapacidad para identificar pacientes
que necesitan algún tipo de vigilancia especial).
En conclusión,
demasiado dinero, demasiadas personas, demasiado esfuerzo humano,
demasiadas vidas se malbaratan en el sistema sanitario; no sólo
en el de EEUU sino en todos los del mundo. Para reducir la pérdida
de tantos recursos y oportunidades, es preciso combinar una estrategia
a escala nacional, con una desarrollada en el seno de cada organización,
y con la implicación de cada profesional sanitario.
Artículo
original
Bush RW. Reducing Waste in US Health Care Systems. JAMA 2007;297:871-874
Fuente
Boletín Impacto
Ministerio de Sanidad y Consumo
http://www.msc.es/
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