Aguas
Termales, Cura Termal
Las antiguas
civilizaciones utilizaban las aguas termales como medida terapéutica
o como instancia para socializar. Los hallazgos más antiguos
de construcciones dedicadas para este fin datan de antes del 2000
a.C. en India. En la Antigua Roma, y Grecia el baño termal
era considerado un ritual. Los primeros registros del uso de agua
caliente en las termas son de finales del siglo V a.C.
Recién
en 1986 las aguas termales se declararon como una herramienta alternativa
para gozar de buena salud física y mental. Así surgió
una nueva disciplina, la hidrología médica parte
de las ciencias naturales que trata de las aguas-, aceptada como
medicina complementaria por la Organización Mundial de la
Salud.
Tipos de
aguas termales
Existen dos tipos
de aguas termales dependiendo de su origen geológico, las magmáticas
y las telúricas. El tipo de terreno del que aparecen es una de las
principales diferencias entre ambas las aguas magmáticas nacen de
filones metálicos o eruptivos, mientras que las telúricas pueden aparecer
en cualquier lugar.
La temperatura de las aguas magmáticas es más elevada que la de la
telúrica. La primera tiene por lo general temperaturas mayores a los
50º C, mientras que las de origen telúrico pocas veces lo hacen. Por
otro lado, gracias a que las aguas telúricas son filtradas, poseen
menor cantidad de mineralización que las magmáticas. Los elementos
más comúnmente encontrados en las aguas magmáticas son arsénico, boro,
bromo, cobre, fósforo y nitrógeno. Las aguas termales telúricas tienen
por lo general bicarbonatos, cloruros, sales de cal y otros.
Una característica importante de las aguas termales es que se encuentran
ionizadas. Existen dos tipos de iones, los positivos y los negativos.
Contrario a su nombre, los positivos no le traen beneficios al cuerpo
humano, y por el contrario, son irritantes. En cambio, los iones negativos
tienen la capacidad de relajar el cuerpo. Las aguas termales se encuentran
cargadas con iones negativos.
Beneficios
de las aguas termales
El agua mineraliza
y caliente de las “termas” tiene diferentes efectos en
el cuerpo humano. Algunos autores las dividen los beneficios de las
aguas termales en tres, biológica, física y química, aunque en realidad
todas actúan al mismo tiempo.
El baño en aguas termales aumenta la temperatura del cuerpo, matando
gérmenes, entre ellos virus, además aumenta la presión hidrostática
del cuerpo, por lo que aumenta la circulación sanguínea y la oxigenación.
Este aumento en la temperatura ayuda a disolver y eliminar las toxinas
del cuerpo.
Cuando una persona se expone a un baño termal, recibe la acción directa
de la temperatura de las aguas termales en forma de shock, y los minerales
comienzan a ser absorbidos en pequeñas concentraciones por la piel.
Una vez en el organismo, los minerales son depositados en el tejido
celular subcutáneo, y desde ahí ejercen su acción activando el metabolismo
orgánico a través del eje hipotálamo-suprarrenal.
Entre las propiedades curativas de las aguas termales, se destacan
las siguientes:
- Mejoran la alimentación de los tejidos del cuerpo en general,
motivo por el cual aumenta el metabolismo.
- Estimulan las defensas del organismo.
- Depuran la sangre, eliminándose las toxinas y productos de desechos
por la sudoración y diuresis que provocan.
- Estimulan las secreciones del tracto digestivo y del hígado,
ayudando así a la digestión.
Reactivan el metabolismo retardado en muchos reumáticos.
- Tienen poder desestabilizante sumamente útil, considerando la
participación alérgica en el orden de las afecciones reumáticas.
- Reeducan el sistema termorregulador, de enorme importancia en
el reumático que ha perdido su capacidad de reaccionar y adaptarse
a los cambios del medio ambiente.
- Su poder analgésico y calmante de dolores de estas aguas es
bien conocido.
- Relajan los músculos y por su acción revulsiva y resolutiva,
actúan sobre los edemas, tumefacciones y procesos crónicos fibrosos.
- Sedan el sistema nervioso, siendo un sedante y relajante, ideal
para el stress y el ritmo de vida actual.
- Reconstituyen y tonifican.
- Las aguas termales ejercen acción miorelajante, sobre las contracturas
y rigideces neuro-músculo-osteo-articular, de importancia en los
tratamientos de rehabilitación y reeducación músculo esquelética.
Su efecto sobre todo tipo de reumatismos (inflamatorios, degenerativos,
no articulares, metabólicos) en algunos casos llega a ser notable.
- Enfermedades crónicas de la piel
- Enfermedades
respiratorias leves
Para
todos estos casos, es preciso especificar que la terapia de los
baños termales tenga mayor efectividad, deberá realizarse especialmente
en periodos de 3 a 4 semanas, siendo importante la consulta previa
a un especialista en caso de embarazo, edad avanzada o enfermedad.
Fuente
Conciencia
Animal
http://www.conciencia-animal.cl/
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