Psoriasis
Qué
es? Es una
enfermedad cutánea caracterizada por la presencia de placas eritematosas, bien
delimitadas, cubiertas por escamas nacaradas, localizadas preferentemente en planos
de extensión, como codos y rodillas, y en cuero cabelludo. Tiene un curso crónico
y muestra una gran variabilidad tanto clínica como evolutiva. Así, existen cuadros
clínicos con muy pocas lesiones y prácticamente asintomáticos, y otros generalizados
acompañados de afectación ungueal y articular que ocasiona una gran discapacidad
funcional. Cuáles
son sus causas? No
se sabe cuál es la causa de esta enfermedad, aunque se conocen una serie de factores
genéticos que participan en su aparición y desarrollo, así como factores ambientales
responsables del desencadenamiento de los brotes. La predisposición genética para
padecer esta enfermedad viene asociada a la expresión de los antígenos de la clase
I del sistema HLA Cw6, B13, B17, B27 Bw57 y de la clase II DRw7.Entre los factores
desencadenantes de los brotes están: traumatismos; infecciones, como las de vías
aéreas superiores provocadas por estreptococo beta-hemolítico; fármacos, como
sales de litio, beta-bloqueantes, antimaláricos, antiinflamatorios no esteroideos
o la interrupción brusca de la administración de corticoides; situaciones de mayor
estrés emocional y factores metabólicos como estados de hipocalcemia o ingesta
de alcohol. Cuáles
son sus síntomas? Se
presenta como una erupción monomorfa, simétrica, cuya lesión elemental es muy
característica. Es una placa roja, bien delimitada, redondeada u oval, de tamaño
variable, recubierta con abundantes escamas blanquecinas, nacaradas y finas. Cuando
la lesión se localiza en pliegues, las escamas pueden estar ausentes. El raspado
metódico de la lesión con una cucharilla dermatológica muestra tres signos característicos:
se desprende gran número de escamas, muy similar a las que se salen al rascar
una vela (signo de la mancha de cera); si se sigue raspando se desprende una película
trasparente de epidermis (fenómeno de la membrana de Duncan-Buckley) y tras ella
aparece un enrojecimiento brillante donde se aprecia un fino punteado hemorrágico
(signo del rocío hemorrágico de Auspitz).En función del tamaño, localización,
extensión y morfología de las lesiones se definen los distintos patrones clínicos:
en placas o vulgar, en gotas, eritrodérmico, pustuloso generalizado (Von Zumbsch),
pustuloso localizado con dos variantes la palmo-plantar (tipo Barber) y la acrodermatitis
continua (Hallopeau), lineal, invertido, de cuero cabelludo y artropático. Quién
puede padecerlo? Es
una enfermedad de distribución universal, sin predominio de sexo, que afecta al
1-3 por ciento de la población, sobre todo de raza blanca. En la mayoría de los
casos, comienza en la tercera década de la vida, siendo infrecuente en la primera
década y en la ancianidad y excepcional de forma congénita. Con cierta frecuencia
encontramos antecedentes familiares. Cómo
se diagnostica? En
general el diagnóstico es clínico y en pocas ocasiones es necesario recurrir a
una biopsia para confirmarlo. El diagnóstico diferencial se ha de realizar con
otras dermatosis como eccema numular, dermatofitosis, pitiriasis rosada, pitiriasis
liquenoide crónica, dermatosis pustulosa subcórnea, eccema dishidrótico, intértrigo
candidiósico, pénfigo benigno familiar, dermatitis seborreica, lupus eritematoso
discoide crónico, pitiriasis rubra pilaris, eccema atópico y linfoma cutáneo de
células T entre otros. Tratamiento Es
muy importante que el paciente sepa que excepcionalmente se consigue una curación
permanente y que ésta es sólo parcial y temporal. En función de la extensión de
las lesiones y de las características del paciente se decide el tratamiento tópico
o sistémico.Como tratamientos tópicos se pueden emplear emolientes y queratolíticos,
ditranol (derivado de la crisarobina), corticoides tópicos, breas, análogos de
la vitamina D3 como el calcipotriol y el tacalcitol o derivados de la vitamina
A como el tazaroteno. Además, se puede emplear la fototerapia (radiación ultravioleta
UVB y UVB de banda estrecha) o la fotoquimioterapía o PUVAterapía (administración
oral de 8-metoxi-psoraleno asociado con la exposición a radiaciones UVA).Entre
los tratamientos sistémicos están los retinoides (derivados de la vitamina A)
como la acitretina, los inmunosupresores como la ciclosporina, otros nuevos como
el micofenolato-mofetil y citostáticos como el metrotexate. Pronóstico Es
de curso imprevisible, con remisiones y exacerbaciones de duración muy variable,
pero habitualmente crónico. Por lo general, el 70 por ciento de los enfermos de
forma más o menos persistente tiene lesiones mientras que el resto cursa con remisiones
muy prolongadas. Los brotes agudos en la infancia y adolescencia asociados a infecciones
de vías respiratorias altas pueden no continuar en el adulto. Pero, en general,
cuanto más pronto sea el comienzo y mayor la extensión e intensidad de las lesiones
peor es el curso. Las formas complicadas como el psoriasis artropático pueden
ser incapacitantes y las graves como el eritrodérmico y pustuloso pueden ser mortales. Fuente
Clínica Universistaria de Navarra www.abctusalud.com
|