Enfermedades
Comunes del Útero
Opciones
para su tratamiento
Si usted tiene
un problema que afecta al útero u otra parte del sistema reproductivo.
Aquí se explican la mayoría de los problemas que pueden afectar
al sistema reproductivo de la mujer y las formas en que se pueden
tratar. Incluyendo el uso de medicamentos, procedimientos quirúrgicos
(operaciones) y otros tipos de tratamiento.
El Útero
El útero
se encuentra en la parte baja del abdomen, entre la vejiga
y el recto. También se le conoce como matriz.
Tiene forma de pera, y la parte inferior y estrecha del útero se
llama cuello uterino. Cuando una mujer está embarazada,
el bebé se desarrolla en el útero.
En la parte
superior del útero se encuentran las trompas de Falopio
y los ovarios. El sistema reproductivo consta
del útero, la vagina, los ovarios y las trompas de Falopio. Haga
click aqui para ver la ilustracion del útero(26 KB).
En las mujeres
que no han pasado por la menopausia ("el cambio" o "el
cambio de vida"), los ovarios producen la hormona estrógeno
al comienzo del ciclo menstrual (la regla). El estrógeno
ayuda a preparar el recubrimiento del útero (llamado endometrio)
para un embarazo. Cuando el útero está listo, uno de los ovarios
libera un óvulo. El óvulo baja por la trompa de Falopio, donde espera
la posible fecundación.
Si la mujer
queda embarazada, el óvulo ya fecundado se mueve hasta el útero,
donde se adhiere al endometrio. Si no queda embarazada, el endometrio
y el óvulo no fecundado se eliminan a través de la vagina
durante la siguiente regla (menstruación) de la mujer.
Algunos de los
problemas que pueden afectar al útero son:
- Masas no
cancerosas en el útero, llamadas fibromas, que pueden
causar dolor y sangrado.
- La endometriosis,
en la que el tejido de recubrimiento del útero crece fuera de
éste.
- Sangrado
abundante cada vez que se tiene la regla, o entre una y otra menstruación.
- Desequilibrios
hormonales.
- Dolor pélvico
sin causa aparente.
Opciones para
su tratamiento
Es probable
que su médico le haya recomendado que se someta a una histerectomía
o a otro tipo de tratamiento. Antes de decidir qué hacer, es importante
que comprenda el problema y las diferentes opciones de tratamiento.
Esta publicación
le puede ayudar a pensar acerca de su enfermedad, informarse sobre
las opciones de tratamiento, y a hacer las preguntas adecuadas en
su caso.
Tenga en cuenta
que cada mujer es diferente y que cada caso médico es diferente.
Una buena opción de tratamiento para una mujer puede no serla para
otra. Por eso usted debe:
- Hablar detalladamente
sobre las opciones con su médico.
- Hacer preguntas
hasta que entienda toda la información.
- Considerar
la posibilidad de obtener una segunda opinión.
- Junto con
su médico, elegir las mejores opciones de tratamiento en su caso.
Usted no es
la única
Lo primero que
debe saber es que usted no es la única. Aproximadamente una de cada
10 mujeres entre los 18 a 50 años de edad tiene este tipo de problema.
Existen tratamientos para aliviar los síntomas que causan estos
problemas y, después del tratamiento, la mayoría de las mujeres
está satisfecha con los resultados y sin dolor u otros síntomas
desagradables.
El primer paso
para obtener alivio es determinar cuál es el problema.
Cuál es el
problema
Existen varias
formas de encontrar (diagnosticar) el problema. Entre las más comunes:
Historia clínica
El primer paso
para diagnosticar su problema es tomar una historia clínica. El
médico—o a veces la enfermera—le hará preguntas acerca
de su historia clínica. Estas incluyen: sus síntomas, cualquier
otra enfermedad grave que haya tenido, las operaciones que haya
tenido en el pasado, si ha estado embarazada, o si ha tenido hijos.
También es posible que le pregunten sobre la historia clínica de
sus familiares cercanos.
Si ha estado
usando hierbas, acupuntura u otros "remedios caseros", dígaselo
al médico.
Es posible que
su médico le pregunte acerca de su vida sexual. Puede que usted
se sienta incómoda al hablar de asuntos tan personales, pero es
importante que su médico sepa si hay algo en su vida sexual que
pueda relacionarse con su enfermedad.
Examen vaginal
El médico examinará
el interior del cuello uterino y el útero. Usará
un espéculo para mantener las paredes de la vagina
separadas durante el examen. A veces este examen es incómodo y es
posible que sienta un leve calambre, pero generalmente no es doloroso.
Para sentir menos molestia, trate de no estar tensa. Posiblemente
el médico examine el interior de la vagina y el cuello uterino con
un tubo con luz.
Examen de Papanicolaou
(o la prueba "Pap" o Papanicolaou)
Durante el examen
vaginal, el médico toma una muestra de células del cuello uterino
con un raspador de madera, torunda de algodón o cepillo pequeño.
El examen es rápido y no duele. Las células se colocan en un portaobjetos
de vidrio que se envía al laboratorio. El examen es una forma de
diagnosticar el cáncer del cuello uterino o la displasia,
que es una condición que puede progresar hasta el cáncer.
Todas
las mujeres de 18 años de edad y las más jóvenes que son sexualmente
activas deben hacerse un examen de Papanicolaou cada 1, 2 ó 3 años.
Pruebas de
laboratorio
El médico le
tomará una muestra de sangre y de orina y las enviará a un laboratorio
para que las examinen. Los resultados de estas pruebas le darán
mucha información acerca de su salud general.
Exámenes con
imágenes
Existen muchas
formas de examinar el interior del cuerpo sin tener que hacerlo
mediante una cirugía. La radiografía es la más conocida. Otras posibles
"radiografías" que su médico puede recomendar son una ecografía
(o sonograma), una escanografía de TAC o RNM.
Estas imágenes le ayudan a obtener más información acerca de los
posibles problemas.
Según sus síntomas,
es posible que su médico le sugiera hacerse una biopsia endometrial,
un legrado u otras pruebas que le ayuden a diagnosticar
el problema. Al final de la publicación se presenta un glosario
con las explicaciones sobre estas pruebas.
Enfermedades
uterinas no cancerosas
Después de la
historia clínica y los demás exámenes, el médico le hablará sobre
su caso en particular y las opciones de tratamiento disponibles.
Más adelante se presenta una lista de preguntas que le ayudarán
durante esta conversación.
Las operaciones
(procedimientos quirúrgicos), medicamentos (incluidas las hormonas),
una combinación de ambos u "observación" son las opciones de tratamiento
más comunes para la mayoría de las enfermedades uterinas no cancerosas.
La "observación" consiste en no recibir tratamiento alguno,
pero seguir una cuidadosa vigilancia junto con su médico y hablar
con él/ella sobre los síntomas. Si después de un período de observación
aún tiene problemas, puede considerar otras opciones.
Continuamente
surgen nuevos tratamientos. Cerciórese de preguntar a su médico
si existen nuevos tratamientos que no se han descrito en esta publicación.
Es posible que
su médico le recomiende hacerse una histerectomía. Si este es el
caso, lea sobre la histerectomía.
Recuerde que
todos los tratamientos, incluidos medicamentos, operaciones o tratamientos
de otro tipo, o la decisión de esperar o no recibir tratamiento
alguno, presentan riesgos y beneficios. No deje de preguntar acerca
de los riesgos y beneficios de cada opción disponible. Luego puede
tomar las mejores decisiones de tratamiento en su caso.
Fibromas
¿Qué
son los fibromas?
Los fibromas
son masas que se forman en las paredes del útero. A veces el fibroma
tiene un tallo con el que se fija en el exterior del útero. Los
fibromas pueden ser tan pequeños como una semilla o guisante, o
tan grandes como una naranja o un melón pequeño. Aunque los fibromas
se llaman "tumores", no son cáncer sino masas de músculo liso.
Aproximadamente
2 de cada 10 mujeres que no han llegado a la menopausia tienen fibromas.
El término técnico para éstos es leiomioma.
Es posible que
los fibromas no causen síntomas, o que causen dolor o sangrado.
Si crecen hasta presionar la vejiga, pueden causar problemas
para orinar.
Los fibromas
también pueden hacer más difícil el embarazo. A veces pueden causar
problemas durante el embarazo o el parto. Incluso puede causar un
aborto involuntario o parto prematuro.
¿Cuáles
son los tratamientos disponibles?
Existen varias
opciones de tratamiento. Todo depende del tamaño de los fibromas,
del lugar donde están, y de si usted está embarazada o quiere quedar
embarazada.
Si el fibroma
es pequeño y no tiene síntomas, es posible que la observación sea
el único tratamiento necesario. Tendrá que visitar regularmente
al médico para que le haga un examen pélvico y vigile el crecimiento
del fibroma.
Los tratamientos
no quirúrgicos (sin operación) para los fibromas incluyen las hormonas
y los medicamentos para calmar el dolor.
- El uso de
la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) puede reducir el
tamaño de los fibromas, lo que puede hacer más sencilla una operación.
También se puede usar como tratamiento, en vez de una operación.
- Posiblemente
su médico le recete ibuprofeno (por ejemplo, Advil), acetaminofeno
(por ejemplo, Tylenol) u otro medicamento para calmar el dolor.
Entre los tratamientos
quirúrgicos (operaciones) para los fibromas están la histerectomía
y la miomectomía
- La histerectomía
se recomienda cuando los fibromas causan síntomas, cuando han
crecido rápidamente, o cuando son grandes (del tamaño de una toronja).
- La miomectomía
es una operación para extraer un tumor fibroide sin extirpar el
útero. Esto permite que la paciente se pueda embarazar, aunque
tal vez sea necesario hacer una operación cesárea para
dar a luz.
El tiempo de recuperación
de una miomectomía es de 3 a 4 semanas. Aproximadamente 20 por ciento
de las mujeres que se somete a una miomectomía necesita transfusión
de sangre, aproximadamente 30 por ciento tiene fiebre después de la
operación, y muchas pacientes desarrollan adhesiones (tejido
de cicatriz) en la pelvis durante los meses posteriores a la operación.
Estas complicaciones son más probables cuando hay varios fibromas,
o son grandes.
Después de la
operación, se pueden volver a presentar las masas, y tal vez sea
necesaria otra operación. Si está considerando la miomectomía, pregunte
a su médico cuáles son las probabilidades de que crezcan nuevos
fibromas después de la operación.
También debe
preguntar cuánta experiencia tiene su médico en este procedimiento
ya que no todos los ginecólogos han recibido la capacitación para
realizarla.
- Otra opción
es la cirugía con láser, que generalmente es un procedimiento
ambulatorio (no se tiene que internar). En la cirugía con láser,
se usa una luz de alta intensidad para extirpar fibromas pequeños.
- Según el
lugar donde se encuentre el fibroma, es posible extraerlo durante
una laparoscopia. El médico también puede introducir
un tubo delgado (llamado histeroscopio) con láser por
la vagina hasta llegar al útero. Es posible que el tubo tenga
un raspador pequeño para rasparlo de la pared del útero.
Endometriosis
¿Qué
es la endometriosis?
El útero está
recubierto por el tejido endometrial. Durante el ciclo menstrual
(regla), el tejido endometrial se engruesa y se desprende durante
la menstruación.
Si tiene endometriosis,
el tejido endometrial se expande a otras partes del cuerpo. Generalmente
se extiende al abdomen. Esto puede hacer que crezca tejido de cicatriz
alrededor de los órganos.
La endometriosis
puede causar dolor intenso y sangrado anormal cerca de la fecha
de la regla. El dolor durante las relaciones sexuales es otro síntoma
común. Sin embargo, es posible tener endometriosis sin tener síntoma
alguno. La endometriosis es una de las principales causas de infertilidad
(incapacidad de quedar embarazada). A menudo no se diagnostica hasta
que la mujer tiene dificultades para quedar embarazada.
La endometriosis
disminuye después de la menopausia y durante el embarazo,
porque el crecimiento del tejido endometrial depende del estrógeno.
Si tiene endometriosis y se somete a tratamiento de sustitución
de estrógeno después de la menopausia, es posible que el tejido
vuelva a crecer.
La única forma
de diagnosticar con certeza la endometriosis es mediante un procedimiento
conocido como laparoscopía. La endometriosis puede ser
una enfermedad crónica y puede volver incluso después de haberse
tratado con medicamentos o cirugía.
¿Cómo
puede tratarse la endometriosis?
Existen varias
opciones. El tratamiento más conveniente en su caso dependerá de
si desea aliviar el dolor, aumentar sus probabilidades de quedar
embarazada o ambas cosas. Es importante que usted y su médico consideren
cuidadosamente los beneficios y los
riesgos de cada tratamiento.
Entre los tratamientos
están los siguientes:
- Medicamentos,
incluidas las hormonas. Existen dos tipos de tratamiento hormonal:
los que hacen que el cuerpo crea que hay un embarazo, y los que
hacen que el cuerpo crea que hay menopausia. El objetivo de ambos
es evitar que se transmitan los mensajes que hacen crecer el tejido
endometrial. Las píldoras anticonceptivas pueden utilizarse durante
unos meses para tratar de reducir las adhesiones en las mujeres
que desean quedar embarazadas. Otras hormonas—la GnRH y
el danazol—también pueden ayudar a aliviar el dolor.
- A veces se
recetan analgésicos, como el ibuprofeno (por ejemplo, Advil y
Motrin) o, para el dolor intenso, a codeína.
- Otras opciones
incluyen la observación y los cambios de dieta y el ejercicio.
Las cirugías
para tratar la endometriosis incluyen:
- Laparoscopia
con láser. Se hace una incisión en el abdomen y se eliminan
las adhesiones, ya sea con rayos láser o con cauterización
eléctrica.
- Histerectomía.
Sin embargo, tal vez no cure la endometriosis, a menos que también
se extirpen los ovarios. Si se dejan los ovarios, éstos seguirían
haciendo que se produzca el estrógeno y esto es lo que podría
estimular el crecimiento del tejido endometrial en otras partes
del cuerpo.
- Excisión
intestinal. Cuando la endometriosis afecta a los intestinos,
a veces es necesario extirpar parte de éstos.
- Sección
de ciertos nervios. Para aliviar el dolor, se cortan
los nervios sacros, en la parte baja de la espalda.
¿Qué
es hiperplasia?
La hiperplasia
es una enfermedad en la que el revestimiento del útero se hace demasiado
grueso y causa sangrado anormal. Se cree que la hiperplasia es producida
por demasiado estrógeno.
Antes de iniciar
tratamiento, según su edad y el tiempo que ha padecido de hiperplasia,
es posible que su médico desee hacer una biopsia; para
excluir la posibilidad del cáncer.
¿Cómo
se trata la hiperplasia?
- El tratamiento
hormonal con píldoras anticonceptivas o progesterona
es útil para algunas mujeres.
- La histerectomía.
Se suele recomendar porque algunos tipos de hiperplasia pueden
conducir al cáncer. Si decide no operarse, su médico debe observarlá
cuidadosamente.
Prolapso uterino
¿Qué
es prolapso uterino?
Si tiene prolapso
uterino, el útero está inclinado o caído. A veces está tan caído
que llega hasta la vagina. Esto ocurre cuando los ligamentos
que sostienen al útero en la pared de la pelvis se debilitan demasiado
y no pueden sostenerlo en su lugar.
El prolapso
uterino puede causar una sensación de presión e incomodidad. Es
posible que la orina se salga sin quererlo.
¿Cómo
se trata el prolapso uterino?
Las opciones
de tratamiento dependen del grado de debilidad de los ligamentos,
su edad, su salud y de si quiere quedar embarazada.
Entre las opciones
que no incluyen una operación se encuentran:
- Los ejercicios
(llamados Kegel) pueden ayudar a fortalecer los músculos
de la pelvis. Cómo hacer los ejercicios Kegel: Contraiga los músculos
pélvicos como si estuviera tratando de sostener la orina. Manténgalos
contraídos durante unos segundos y luego relájelos. Repita este
ejercicio hasta 10 veces, y hágalos hasta cuatro veces al día.
- Tomar estrógeno
para evitar que se debiliten más los músculos y tejidos que sostienen
el útero.
- Insertar
un pesario—dispositivo de goma en forma de diafragma—alrededor
del cuello uterino para ayudar a sostener el útero. El pesario
tiene sus desventajas, ya que puede soltarse o causar irritación
y puede interferir con las relaciones sexuales. Se debe extraer
regularmente para limpiarlo.
- Observación.
Los tratamientos
quirúrgicos incluyen los siguientes:
- Contraer
los músculos débiles sin extraer el útero. Esto generalmente se
hace por la vagina, pero también puede hacerse a través del abdomen.
Esta cirugía no es tan extensa como la histerectomía.
- Histerectomía.
Los médicos generalmente la recomiendan si los síntomas son molestos
o si el útero se ha caído tanto que se sale por la vagina.
Quistes
ováricos
¿Qué
son los quistes ováricos?
Los quistes
ováricos son sacos llenos de líquido que generalmente no son malignos.
Es posible que no causen síntoma alguno, o pueden ser muy dolorosos.
A veces ocurren con la regla, y es posible que desaparezcan por
sí solos al cabo de unos cuantos meses. Cuando estos quistes se
agrandan, pueden causar una sensación de presión o llenura.
Aunque la mayoría
de los quistes ováricos son benignos (no son cáncer), deben
tomarse muy en serio. Una ecografía (sonograma) podrá mostrar si
el quiste contiene líquido o materia sólida. Si es sólido, puede
estar relacionado con la endometriosis o puede ser canceroso.
¿Qué
tratamientos existen para los quistes ováricos?
Si todavía no
ha llegado a la menopausia, posiblemente no necesite tratamiento
alguno, a menos que el quiste sea muy grande o cause dolor. Las
píldoras anticonceptivas a veces reducen el tamaño del quiste. Si
causa síntomas o mide más de 2 pulgadas de ancho, puede que sea
necesaria una operación.
Cuando es necesaria
la cirugía, frecuentemente se puede extraer el quiste sin tener
que sacar el ovario. Aunque saquen uno de los ovarios, la mujer
puede embarazarse con el que ha quedado funcional.
Después de la
menopausia, el riesgo de cáncer ovárico aumenta. En este caso, generalmente
se recomienda una cirugía. Es probable que su médico desee hacer
una biopsia para ver si hay cáncer.
Si ya ha pasado
la menopausia y tiene un quiste ovárico, hable con su médico acerca
de lo que se va a hacer en la operación. Cerciórese de que entiende
si van a extraer sólo el quiste, el quiste y el ovario, o si van
a hacer una histerectomía. Hable sobre las opciones y exprese sus
deseos o preocupaciones.
Las opciones
de tratamiento incluyen:
- Observación.
- Tratamiento
hormonal para reducir el tamaño del quiste.
- Cistectomía
para extirpar el quiste.
- Ooforectomía
para extirpar el ovario afectado.
- Histerectomía.
Generalmente sólo es necesaria si el quiste es canceroso.
Enfermedad
pélvica inflamatoria
La enfermedad
pélvica inflamatoria (EPI) resulta de una infección que comienza
en la vagina. Frecuentemente es producto de una enfermedad de transmisión
sexual (ETS). La infección se propaga hacia arriba hasta el útero,
las trompas de Falopio y la pelvis.
Las mujeres
que usan dispositivos anticonceptivos intrauterinos (DIU)
corren mayor riesgo de contraer EPI. En raras ocasiones, las bacterias
que causan EPI entran al cuerpo durante el parto o el aborto.
La EPI puede
causar dolor pélvico y fiebre. También puede causar infertilidad
(incapacidad de quedar embarazada) por el daño a las trompas de
Falopio. Es posible que se formen sacos con pus (abscesos),
en la pelvis. A veces la vagina tiene una excreción purulenta (pus).
Si no se trata
la EPI, el dolor puede ser tan intenso que hace difícil el caminar.
La infección puede propagarse a la sangre y al resto del cuerpo;
lo que produce fiebre, escalofríos, infecciones en las articulaciones
y a veces la muerte.
¿Cómo
se trata la EPI?
- Puede que
usted y su compañero sexual reciban un tratamiento de antibióticos
para tratar la infección.
- Si se ha
formado un absceso, es posible que requiera drenaje.
- El tratamiento
tal vez requiera hospitalización.
- Se puede
realizar una operación para ayudar a sanar el tejido de cicatriz.
- Si la enfermedad
no se puede curar de otra forma, tal vez tenga que someterse a
una operación para extirpar los órganos afectados.
Dolor menstrual
intenso
¿Qué
es dolor menstrual intenso?
Algunas mujeres
sufren fuertes cólicos (calambres) justo antes o durante la regla.
El término técnico de este trastorno es dismenorrea. Si usted sufre
este tipo de dolor, debe solicitar tratamiento. El dolor menstrual
intenso puede ser un síntoma de endometriosis.
¿Qué
se puede hacer para el dolor menstrual intenso?
Se usan varios
tipos de medicamentos para aliviar los cólicos:
- Los analgésicos
que pueden obtenerse sin receta médica y pueden ayudar, tales
como aspirina, ibuprofeno, naproxeno (por ejemplo, Aleve) o acetaminofeno.
- Si los medicamentos
que pueden obtenerse sin receta médica no dan resultado, pueden
recetarle un analgésico más fuerte, como la codeína.
- Las píldoras
anticonceptivas u otros medicamentos para reducir los cólicos.
- Cuando el
único problema es el dolor, generalmente no se necesita una operación.
Sangrado menstrual
muy abundante
¿Qué
es el sangrado menstrual muy abundante?
A medida que
usted se acerca a la menopausia, puede ser difícil saber cuándo
va a comenzar su regla. El tiempo entre una regla y otra puede ser
más largo o más corto de lo normal. Y cuando empieza, el sangrado
puede ser muy abundante y durar varias semanas.
Es posible que
tenga sangrado uterino disfuncional, que afecta con mayor
frecuencia a las mujeres mayores de 45 años. Generalmente lo causa
un desequilibrio de las sustancias químicas del cuerpo (hormonas)
que controlan el ciclo menstrual.
Las mujeres
más jóvenes también pueden tener sangrado abundante. Generalmente
se debe a irregularidades del ciclo menstrual. Es posible que una
mujer pase varios meses sin tener la regla, pero el revestimiento
del útero sigue engruesándose. Cuando por fin el cuerpo elimina
el revestimiento del útero, es posible que tenga sangrado muy abundante.
Los síntomas
pueden ser muy desagradables y pueden limitar sus actividades diarias.
A veces los síntomas son signo de un problema más serio.
Es probable
que le hagan una prueba de sangre. Según los resultados, su historial
médico y su edad, el médico puede recomendarle que se haga una biopsia
para excluir la posibilidad de que haya hiperplasia endometrial.
¿Qué
tratamientos existen para el sangrado muy abundante?
- Las píldoras
anticonceptivas y otros medicamentos pueden ser útiles.
- La observación
sin tratamiento es otra opción.
- Otra operación
llamada ablación endometrial puede ayudar a reducir el
sangrado menstrual muy abundante. La ablación endometrial causa
esterilidad (incapacidad de quedar embarazada), pero no inicia
la menopausia. Se desconocen los efectos a largo plazo de la ablación
endometrial.
¿Sufre
de un trastorno de sangrado?
Si tiene reglas
con sangrado muy abundante (que duran más de 7 días o que requieren
más de una toalla sanitaria o más de un tampón cada 2 ó 3 horas),
sangrados nasales frecuentes o prolongados, si se malluga (moretones)
fácilmente o si sangra demasiado después de ir al dentista, posiblemente
sufra de un trastorno de sangrado como la enfermedad de von
Willebrand. Esto no es lo mismo que el sangrado menstrual abundante,
pero puede ser una de sus causas. La enfermedad se puede diagnosticar
en un centro de tratamiento de hemofilia, y puede ser tratada. Llame
a la National Hemophilia Foundation, al número 800-424-2634, extensión
3051 (sólo en inglés), para saber dónde está el centro de tratamiento
de hemofilia más cercano.
Dolor pélvico
crónico
¿Qué
es el dolor pélvico crónico?
Si siente dolor
intenso en la pelvis y el médico no puede encontrar la causa, es
posible que sufra de dolor pélvico crónico.
¿Cómo
se trata el dolor pélvico crónico?
Las opciones
que no requieren de una operación incluyen:
- La terapia
combinada, que incluye los medicamentos antiinflamatorios que
contienen ibuprofeno, píldoras anticonceptivas, fisioterapia y
orientación dietética y psicológica.
- Según la
intensidad del dolor, la observación puede ser otra opción.
Entre las opciones
quirúrgicas están:
- Una operación
para extirpar el tejido de cicatriz que tal vez esté causando
dolor. Esto se llama adhesiólisis.
- La histerectomía
puede ser una opción para las mujeres que tienen venas pélvicas
constantemente hinchadas o cuando todas los demás tratamientos
no han dado resultado. Pero ésta no siempre calma el dolor.
- Seccionar
ciertos nervios de la parte baja de la espalda para ayudar a calmar
el dolor.
Fuente
Agency for Health Care Policy and Research (AHCPR)
http://www.ahrq.gov/consumer/spanhyst/hster1.htm
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