Enfermedades Comunes del Útero

 

Qué es el  útero?

Diagrama del utero

El útero se encuentra en la parte baja del abdomen, entre la vejiga y el recto. También se le conoce como matriz. Tiene forma de pera, y la parte inferior y estrecha del útero se llama cuello uterino. Cuando una mujer está embarazada, el bebé se desarrolla en el útero.

El útero está compuesto por dos capas:

Miometrio: la capa externa de tejido muscular. El miometrio constituye la mayor parte del útero.
Endometrio: la capa interna o el revestimiento del útero. En una mujer en edad de procrear, endometrio cambia su grosor  cada mes para prepararse para el embarazo. Cuando la mujer menstrúa significa que esta capa se desprende y sale por la vagina. 

 

En la parte superior del útero se encuentran las trompas de Falopio y los ovarios. El sistema reproductivo consta del útero, la vagina, los ovarios y las trompas de Falopio. 

En las mujeres que no han pasado por la menopausia ("el cambio" o "el cambio de vida"), los ovarios producen la hormona estrógeno al comienzo del ciclo menstrual (la regla).

El estrógeno ayuda a preparar el recubrimiento del útero (llamado endometrio) para un embarazo. Cuando el útero está listo, uno de los ovarios libera un óvulo. El óvulo baja por la trompa de Falopio, donde espera la posible fecundación.

Si la mujer queda embarazada, el óvulo ya fecundado se mueve hasta el útero, donde se adhiere al endometrio. Si no queda embarazada, el endometrio y el óvulo no fecundado se eliminan a través de la vagina durante la siguiente regla (menstruación) de la mujer.

Algunos de los problemas que pueden afectar al útero son:

  • Masas no cancerosas en el útero, llamadas fibromas, que pueden causar dolor y sangrado.
  • La endometriosis, en la que el tejido de recubrimiento del útero crece fuera de éste.
  • Sangrado abundante cada vez que se tiene la regla, o entre una y otra menstruación.
  • Desequilibrios hormonales.
  • Dolor pélvico sin causa aparente.

Opciones para su tratamiento

Tenga en cuenta que cada mujer es diferente y que cada caso médico es diferente. Una buena opción de tratamiento para una mujer puede no serla para otra. Por eso usted debe:

  • Hablar detalladamente sobre las opciones con su médico.
  • Hacer preguntas hasta que entienda toda la información.
  • Considerar la posibilidad de obtener una segunda opinión.
  • Junto con su médico, elegir las mejores opciones de tratamiento en su caso.

Usted no es la única

Lo primero que debe saber es que usted no es la única. Aproximadamente una de cada 10 mujeres entre los 18 a 50 años de edad tiene este tipo de problema.

Existen tratamientos para aliviar los síntomas que causan estos problemas y, después del tratamiento, la mayoría de las mujeres está satisfecha con los resultados y sin dolor u otros síntomas desagradables.

El primer paso para obtener alivio es determinar cuál es el problema.

Cómo se hace el diagnóstico de enfermedades del útero?

Existen varias formas de encontrar (diagnosticar) el problema. Entre las más comunes:

Historia clínica

El primer paso para diagnosticar su problema es tomar una historia clínica. El médico—o a veces la enfermera—le hará preguntas acerca de su historia clínica. Estas incluyen: sus síntomas, cualquier otra enfermedad grave que haya tenido, las operaciones que haya tenido en el pasado, si ha estado embarazada, o si ha tenido hijos. También es posible que le pregunten sobre la historia clínica de sus familiares cercanos.

Si ha estado usando hierbas, acupuntura u otros "remedios caseros", dígaselo al médico.

Es posible que su médico le pregunte acerca de su vida sexual. Puede que usted se sienta incómoda al hablar de asuntos tan personales, pero es importante que su médico sepa si hay algo en su vida sexual que pueda relacionarse con su enfermedad.

Examen vaginal

El médico examinará el interior del cuello uterino y el útero. Usará un espéculo para mantener las paredes de la vagina separadas durante el examen. A veces este examen es incómodo y es posible que sienta un leve calambre, pero generalmente no es doloroso. Para sentir menos molestia, trate de no estar tensa. Posiblemente el médico examine el interior de la vagina y el cuello uterino con un tubo con luz.

Examen de Papanicolaou (o la prueba "Pap" o Papanicolaou)

Durante el examen vaginal, el médico toma una muestra de células del cuello uterino con un raspador de madera, torunda de algodón o cepillo pequeño. El examen es rápido y no duele. Las células se colocan en un portaobjetos de vidrio que se envía al laboratorio. El examen es una forma de diagnosticar el cáncer del cuello uterino o la displasia, que es una condición que puede progresar hasta el cáncer.

Todas las mujeres de 18 años de edad y las más jóvenes que son sexualmente activas deben hacerse un examen de Papanicolaou cada 1, 2 ó 3 años.

Pruebas de laboratorio

El médico le tomará una muestra de sangre y de orina y las enviará a un laboratorio para que las examinen. Los resultados de estas pruebas le darán mucha información acerca de su salud general.

Exámenes con imágenes

Existen muchas formas de examinar el interior del cuerpo sin tener que hacerlo mediante una cirugía. La radiografía es la más conocida. Otras posibles "radiografías" que su médico puede recomendar son una ecografía (o ultrasonido), una tomografía computarizada TAC . Estas imágenes le ayudan a obtener más información acerca de los posibles problemas.

Según sus síntomas, es posible que su médico le sugiera hacerse una biopsia endometrial, un legrado u otras pruebas que le ayuden a diagnosticar el problema. 

Enfermedades uterinas no cancerosas

Después de la historia clínica y los demás exámenes, el médico le hablará sobre su caso en particular y las opciones de tratamiento disponibles. Más adelante se presenta una lista de preguntas que le ayudarán durante esta conversación.

Las operaciones (procedimientos quirúrgicos), medicamentos (incluidas las hormonas), una combinación de ambos u "observación" son las opciones de tratamiento más comunes para la mayoría de las enfermedades uterinas no cancerosas.

La "observación" consiste en no recibir tratamiento alguno, pero seguir una cuidadosa vigilancia junto con su médico y hablar con él/ella sobre los síntomas.

Si después de un período de observación aún tiene problemas, puede considerar otras opciones.

Continuamente surgen nuevos tratamientos. Cerciórese de preguntar a su médico si existen nuevos tratamientos que no se han descrito en esta publicación.

Es posible que su médico le recomiende hacerse una histerectomía. Si este es el caso, lea sobre la histerectomía.

Recuerde que todos los tratamientos, incluidos medicamentos, operaciones o tratamientos de otro tipo, o la decisión de esperar o no recibir tratamiento alguno, presentan riesgos y beneficios. No deje de preguntar acerca de los riesgos y beneficios de cada opción disponible. Las enfermedades uterinas no cancerosas principales son las siguientes:

Fuente
Agency for Health Care Policy and Research (AHCPR)
http://www.ahrq.gov/consumer/spanhyst/hster1.htm

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