Fibromas
Uterinos
Los fibromas uterinos son tumores o masas formadas por células musculares u otros
tejidos que se desarrollan dentro de la pared del útero (o matriz). Aunque a los
fibromas a veces se llama tumores, son casi siempre benignos (no cancerosos).
El término médico para los fibromas es leiomioma uterino. Los fibromas
se pueden desarrollar como masas individuales o en racimos (o grupos). Pueden
variar en tamaño, desde pequeños como una semilla de manzana (o menos de una pulgada),
hasta más grandes que un pomelo, o de ocho o más pulgadas de espesor. ¿Por
qué las mujeres deberíamos saber sobre los fibromas?
Los fibromas uterinos son los tumores benignos más comunes en mujeres en edad
de concebir, pero nadie sabe exactamente qué los causa. Cuando causan síntomas,
puede ser frustrante vivir con ellos. No todas las mujeres que tienen fibromas
tienen síntomas, pero algunas sufren dolor y sangrado menstrual abundante. Los
fibromas también pueden producir presión sobre la vejiga, lo que causa orinación
frecuente.
Se están llevando a cabo investigaciones para determinar quiénes están a riesgo
de tener fibromas, y se sabe lo siguiente: -
En la mayor parte de los casos, los fibromas se desarrollan en mujeres en edad
de concebir.
-
Las mujeres estadounidenses de origen africano tienen mayores probabilidades de
tenerlos que las mujeres de otras razas.
-
Las mujeres estadounidenses de origen africano tienden a tener fibromas a una
edad más temprana que otras mujeres.
-
Las mujeres que están sobre peso o son obesas tienen un riesgo ligeramente mayor
de tener fibromas que aquellas que no están sobre peso.
-
Las mujeres que han dado a luz parecen tener un menor riesgo de tener fibromas.
Los médicos dividen los fibromas en tres grupos, dependiendo de dónde se desarrollen:
apenas debajo del recubrimiento del útero, entre los músculos del útero, o en
la parte exterior del útero. La mayoría de los fibromas se desarrollan dentro
de la pared del útero. Algunos fibromas se desarrollan en tallos (llamados pedúnculos)
que crecen desde la superficie del útero, o dentro de la cavidad del útero.
La mayoría de los fibromas no causan ningún síntoma, pero algunas mujeres que
sufren de fibromas pueden tener: -
sangrado abundante o períodos menstruales dolorosos
-
sangrado entre períodos menstruales
-
sensación de plenitud en el área pélvica (abdomen inferior)
-
orinación frecuente
-
coito doloroso
-
dolor de espalda
-
problemas reproductivos, tales como infertilidad, tener más de un aborto espontáneo,
o tener dolores de parto prematuros durante el embarazo.
Nadie sabe con certeza cuál es la causa de los fibromas. Los investigadores tienen
algunas teorías, pero lo más probable es que los fibromas sean el resultado de
varios factores que interactúan entre ellos. Estos factores pueden ser hormonales
(afectados por los niveles de estrógeno), genéticos (de familia), ambientales,
o una combinación de los tres. Como nadie sabe con certeza cuál es la causa de
los fibromas, tampoco sabemos qué es lo que los hace crecer o disminuir de tamaño.
En general, los fibromas dejan de crecer o disminuyen de tamaño después de la
menopausia. Pero esto no le sucede a todas las mujeres que sufren de fibromas.
Los fibromas son casi siempre benignos, o no cancerosos, y rara vez se convierten
en cáncer (en menos del 0.1 por ciento de los casos). Tener fibromas no aumenta
las probabilidades de que una mujer tenga cáncer de útero.
Su médico puede descubrir que usted tiene fibromas cuando usted vaya a verlo para
un examen pélvico normal, para revisar su útero, ovarios y vagina. A menudo, un
médico describirá qué tan pequeños o grandes son los fibromas comparando su tamaño
al tamaño que tendría su útero si estuviese embarazada. Por ejemplo, le podría
decir que los fibromas han hecho que su útero tenga el tamaño que tendría si estuviese
embarazada de 8 semanas.
Su médico puede hacer exámenes de imágenes, o exámenes que crean una “fotografía”
del interior de su cuerpo sin cirugía, para confirmar que usted tiene fibromas.
Entre estos exámenes pueden encontrarse: -
ultrasonido - usa ondas de sonido para producir la imagen.
-
imágenes por resonancia magnética o MRI - usa imanes y ondas de radio para producir
la imagen.
-
rayos x - usan un tipo de radiación para mirar dentro del cuerpo y producir la
imagen.
- tomografía
computada o CT - genera muchas imágenes del cuerpo desde distintos ángulos para
proveer una imagen más completa.
Además de los exámenes de imágenes, también podría necesitar un procedimiento
quirúrgico para saber con certeza si tiene fibromas. Entre estos pueden encontrarse:
- laparoscopía
- cirugía con anestesia total en la que su médico hace una pequeña incisión en
su abdomen e introduce un pequeño tubo con una luz para ver los fibromas.
-
histeroscopía - cirugía en la cual su médico introduce un tubo largo con una cámara
a través de la vagina y directamente dentro del útero para ver los fibromas. También
muestra cualquier masa o problema dentro del útero.
Hable con su médico sobre la mejor forma de tratar sus fibromas. Ella o él considerará
varios factores antes de ayudarle a elegir un tratamiento. Algunos de estos factores
son: - si
usted tiene o no síntomas de los fibromas
-
si quisiera quedar embarazada en el futuro
-
el tamaño de los fibromas
-
la ubicación de los fibromas
-
su edad
Si usted tiene fibromas, pero no tiene ningún síntoma, puede que no necesite ningún
tratamiento, pero su proveedor de atención médica la revisará durante sus exámenes
regulares para ver si los fibromas han crecido de tamaño. Medicamentos
Si usted tiene fibromas y tiene síntomas leves, puede que su médico
sugiera sólo medicamentos para el dolor. Para el dolor leve se pueden usar medicamentos
anti-inflamatorios de venta libre como el ibuprofeno, u otros analgésicos tales
como el acetaminofeno. Si el dolor empeora, su médico puede recetar un analgésico
más fuerte.
Otros medicamentos que se utilizan para tratar los fibromas son los llamados agonistas
de la hormona liberadora de gonadotrofinas (GnRHa). Estos medicamentos pueden
reducir el tamaño de los fibromas. A veces se usan antes de la cirugía, para reducir
los fibromas y hacerlos más fáciles de extirpar. Entre los efectos secundarios
pueden encontrarse los golpes de calor, la depresión, no poder dormir, disminución
del impulso sexual, y dolor en las articulaciones. Los agentes anti-hormonales,
tales como un medicamento llamado mifepristona, también pueden detener o retardar
el desarrollo de los fibromas. Estos medicamentos sólo ofrecen alivio temporal
de los síntomas de los fibromas; una vez que se detiene la terapia, los fibromas
suelen volver a crecer. Cirugía
Si tiene fibromas con síntomas moderados o graves, la cirugía puede
ser la mejor forma de tratarlos. Estas son las opciones: -
Miomectomía - una cirugía para extirpar fibromas sin quitar el tejido sano del
útero. Hay muchas formas en las que un cirujano puede llevar a cabo este procedimiento.
Puede ser cirugía mayor (con incisión abdominal) o cirugía menor. El tipo, tamaño
y localización de los fibromas determinarán qué tipo de procedimiento se efectuará.
Hable con su médico acerca de las distintas formas de esta cirugía.
-
Histerectomía - una cirugía para extirpar el útero. Esta cirugía es la única forma
cierta de curar los fibromas uterinos. Esta cirugía se utiliza cuando los fibromas
de una mujer son grandes, o si ella tiene sangrado abundante, y está cerca o después
de la menopausia y no quiere tener hijos. Existen distintas formas de histerectomía
que difieren en qué tan invasivas son. A veces, cuando los fibromas son grandes,
una mujer puede necesitar un tipo de histerectomía que implica hacer una incisión
en el abdomen para extirpar el útero. Si los fibromas son pequeños, el cirujano
puede ser capaz de llegar al útero a través de la vagina, en vez de hacer una
incisión en el abdomen.
-
Ablación endometrial – se destruye el recubrimiento endometrial del útero.
Esta cirugía controla el sangrado abundante, pero luego de ésta la mujer ya no
puede tener hijos.
-
Miolisis – un procedimiento en el cual se inserta una aguja eléctrica dentro
del útero a través de una pequeña incisión en el abdomen para destruir los vasos
sanguíneos que alimentan a los fibromas.
Embolización
de Fibromas Uterinos (UFE) La embolización de fibromas uterinos
(UFE, por sus siglas en inglés), es un tratamiento que corta el suministro de
sangre a los fibromas para que estos disminuyan de tamaño. La UFE se está perfilando
como una alternativa a la histerectomía y a la miomectomía. El período de recuperación
es más corto que en esos tipos de cirugía, y el riesgo de necesitar una transfusión
de sangre es mucho menor. Muchas mujeres pueden volver a su hogar el mismo día
luego de someterse a una UFE. Existe un leve riesgo de infección del fibroma tratado,
pero esto suele manejarse con antibióticos. Los estudios recientes también parecen
indicar que en la mayor parte de los casos no es probable que los tumores fibroides
vuelvan a desarrollarse luego de la UFE, aunque se necesitan más datos sobre los
efectos a largo plazo.
No todos los fibromas pueden ser tratados mediante la UFE. Todas las pacientes
deben ser evaluadas con ultrasonido o MRI para estar seguros de que los fibromas
reaccionarán bien a este tratamiento. La UFE es llevada a cabo por médicos llamados
radiólogos intervencionistas. Las mejores candidatas para la UFE son las mujeres
que: - tienen
tumores fibroides que causan sangrado abundante
-
tienen tumores fibroides que causan dolor o presión en la vejiga o el recto
-
no desean someterse a una histerectomía
-
no desean tener más hijos
En algunos casos, luego de la UFE, las partículas que se colocan dentro de los
fibromas para cortar su suministro de sangre se han desplazado hasta los ovarios.
En pocas mujeres, los ovarios entonces dejan de funcionar por un corto tiempo
o en forma permanente. Aunque los investigadores saben que la UFE afecta el funcionamiento
de los ovarios, no saben con certeza cómo afecta la fertilidad. Si desea tener
hijos en el futuro, debería hablar con su médico acerca del riesgo pequeño pero
real de que la UFE le cause una menopausia prematura. No han habido suficientes
mujeres que hayan quedado embarazadas luego de la UFE como para que los investigadores
sepan si existe un mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo. Sistema
ExAblate® 2000 El ExAblate® 2000 es un dispositivo médico que usa
ultrasonido focalizado guiado por imágenes de resonancia magnética para localizar
y destruir los fibromas uterinos. El dispositivo está diseñado para el tratamiento
de mujeres que ya hayan completado su etapa fértil o que no tengan intención de
quedar embarazadas. El ExAblate® 2000 es una cirugía no invasiva. No remueve el
útero y es una alternativa a la miomectomía, la histerectomía, el control periódico,
la terapia hormonal, o la embolización de los fibromas uterinos. El
ExAblate combina dos sistemas: una máquina de imágenes por resonancia magnética
(MRI, por sus siglas en inglés) para visualizar la anatomía de la paciente, crear
un mapa del volumen de tejido del fibroma a tratar y controlar la temperatura
del tejido uterino luego de calentarlo, y un rayo de ultrasonido focalizado que
calienta y destruye el tejido del fibroma utilizando ondas de sonido de alta frecuencia
y alta energía. El
tratamiento requiere localizar y calentar el tejido del fibroma repetidas veces
mientras la paciente yace acostada dentro de la máquina de MRI. El procedimiento
puede durar hasta tres horas.
Este nuevo dispositivo puede ser utilizado para tratar algunos fibromas, pero
no todos. Los fibromas cercanos a órganos sensibles tales como el intestino o
la vejiga, y aquellos fuera del área de las imágenes, no pueden ser tratados.
InSightec, su fabricante, está llevando a cabo investigación adicional para determinar
la seguridad y efectividad a largo plazo del tratamiento. Fuente The
National Womens Health Information Service http://www.4woman.gov/ Más
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