Hipertensión Arterial Secundaria
Feocromocitoma
¿Qué
es un feocromocitoma?
Es
un tumor que se origina a partir de un grupo de células denominadas
cromafines (porque se tiñen con unos colorantes especiales) encargadas
de la producción de diferentes sustancias, las más importantes la
adrenalina y la noradrenalina, que sirven para regular el sistema
vascular.
El
mayor porcentaje de estas células se localiza en las glándulas suprarrenales,
pero pueden encontrarse también en otros lugares del organismo.
El feocromocitoma puede por tanto ser un tumor de la glándula suprarrenal
o tener una localización diferente (sólo el 10% de estos tumores
está fuera de la glándula), habitualmente dentro del abdomen.
¿Se
trata de un tumor maligno?
La
gran mayoría de los feocromocitomas no son malignos, es decir, no
se extienden ni metastatizan a distancia. El problema que generan
está derivado de la producción excesiva de sustancias y los efectos
de éstas sobre el sistema vascular.
¿Qué
síntomas son propios del feocromocitoma?
No
existe ningún síntoma específico.
Se
habla de la triada clásica del feocromocitoma: cefalea, sudoración
excesiva (diaforesis) y palpitaciones que aparecen y desaparecen
en lo que se denominan crisis paroxísticas.
No
obstante esos síntomas son muy frecuentes en las personas hipertensas
y no necesariamente obedecen a la "suelta de catecolaminas" por
un tumor.
Otros
síntomas, igualmente inespecíficos son el dolor torácico o abdominal,
la aparición de rubor, intranquilidad o irritabilidad.
A
veces los paroxismos coinciden con la micción y eso sugiere que
el tumor está localizado en la pared de la vejiga y suelta las hormonas
cuando ésta se contrae.
¿Es
fácil diagnosticar el feocromocitoma?
A
partir de los síntomas clásicos y ante la sospecha se analiza la
presencia de catecolaminas o sus derivados en sangre y sobre todo
en orina.
Para
realizar esta prueba (detección de catecolaminas en orina) le pedirán
que modifique su dieta y las medicinas que toma unos días antes,
ya que es fácil que se vea interferida por sustancias externas.
Le entregarán, igualmente un recipiente para recoger la orina en
el que se añade un ácido para la conservación de la misma. Siga
las instrucciones que le proporcione su médico o el laboratorio.
El
siguiente paso en el diagnóstico, una vez demostrada la existencia
de valores elevados de catecolaminas es localizar el tumor mediante
pruebas de imagen:
Se
puede realizar una Tomografía Computerizada o scanner abdominal
o bien una resonancia magnética, ambas pruebas sólo permiten detectar
tumores pero no demuestran que se trata de un feocromocitoma. Por
ello el estudio se complementa con una gammagrafía con un isótopo
concreto (metayodobencilguanidina marcada con Iodo 131) que se deposita
de manera selectiva en las células cromafines y permite su localización.
¿Puede
curarse el feocromocitoma y la hipertensión que produce?
El
tratamiento es quirúrgico, para quitar el tumor, con lo que se espera
que desaparezcan los síntomas, aunque no necesariamente se corrige
la hipertensión arterial, ya que en ocasiones coexiste una hipertensión
esencial con la secundaria al tumor. Lo que si desaparecen son las
crisis paroxísticas.
Antes
de la cirugía y sobre todo durante ésta deben extremarse las precauciones
porque puede producirse una liberación masiva de catecolaminas al
torrente circulatorio. De ahí que se trate de un cirugía compleja
con un programa anestésico específico.
A
veces no es posible realizar cirugía por las características del
tumor o el riesgo particular de la persona que lo presenta, en ese
caso se puede instaurar un tratamiento médico con fármacos que antagonizan
los efectos de las catecolaminas.
¿Puede
existir más de un feocromocitoma?
Hasta en un
10% de los casos el feocromocitoma puede ser bilateral (estar presente
en ambas glándulas suprarrenales) o multicéntrico (existir más de
una localización en el organismo). Puede ocurrir también que reaparezca
tras haber sido extirpado.
¿Es
un tumor hereditario?
En algunas familias
se agrupan los tumores de las glándulas endocrinas y presentan adenomas
de paratiroides, de las suprarrenales, y tumores cutáneos, en estos
grupos el feocromocitoma es uno de los integrantes del espectro
clínico, y en ellos es más frecuente que aparezca de forma bilateral.
Fuente
Sociedad Española de Hipertensión
http://www.seh-lelha.org/
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