Problemas del sueño en el niño pequeño

EL SUEÑO Y EL RECIÉN NACIDO

  • Existe tres fases en el sueño: REM (con movimiento rápido de los globos oculares estando los párpados cerrados), no-REM e indeterminada. La organización y alternancia de estos estadios se obtiene recién a los cuatro meses de edad. Según las teorías vigentes en la actualidad el sueño permite que el niño "recuerde u olvide" las experiencias de los días anteriores y que este proceso es necesario para facilitar el aprendizaje y el desarrollo de la memoria.
  • El tiempo que permanece el recién nacido dormido durante los primeros días es de aproximadamente 16 a 18 horas por día.
  • El patrón de sueño es variable. Algunos pueden permanecer varias horas sin mamar o tomar leche. Otros pueden permanecer somnolientos de día y despiertos de noche. Lo importante es que en las primeras semanas de vida no debemos permitir que el niño que toma pecho permanezca de día mas de dos horas sin succionar a su madre pues ésta es la manera de garantizar la lactancia materna. Si bien es cierto que no se le debe poner horario al niño pequeño tampoco debemos permitir que duerma durante todo el día y, en cambio, despierte a todos en la noche.
  • Si bien algunos bebés tienen una capacidad innata para conciliar el sueño durante el día o la noche la capacidad para dormir debe ser desarrollada mediante el entrenamiento en las semanas siguientes al nacimiento. La formación de este hábito representa una de las más importantes tareas que tienen los padres durante los primeros meses. Para que ello suceda se debe tratar de concentrar los momentos en que esté despierto durante el día con el fin de que los períodos de sueño se desplazen hacia la noche.
  • Es normal que durante el sueño el niño "succione" en el aire, sonría, haga muecas de molestia, pujos, apriete los puños, entorne los ojos, presente "temblores" corporales, movimientos intermitentes de extremidades o presente llanto espontáneo. Se considera que el bebé puede tener pesadillas y sueños agradables.
  • Durante el sueño el pequeño puede tener pequeños movimientos o "temblores" breves en alguna pierna o brazo. Esto no significa que presente convulsiones. Cualquier cosa que haga y que no sea dejar de respirar es un comportamiento normal durante el sueño.

EL SUEÑO Y EL NIÑO PEQUEÑO

  • Cuando el niño empieza a dormir 8 o más horas en la noche, los períodos de siesta diurna se vuelven más predecibles.
  • El niño forma asociaciones con el sueño: pegarse en la cabeza, succionar el dedo o patalear antes de conciliar el sueño.
  • La edad ideal para separar al niño pequeño de la cama de los padres es a los tres meses de edad. A esta edad el nene aún no ve de lejos por lo tanto si logramos que el último recuerdo antes de dormir no esté asociado a la imagen de los rostros de sus padres sino al de los objetos de su cuna, el niño aprenderá a iniciar el sueño sin esperar la presencia de ellos. Si no se dispone de otra habitación también es válido colocar un biombo entre su cuna y la cama de sus padres.
  • A partir del cuarto mes de edad el niño puede despertarse fácilmente por sensaciones que lo incomoden: ruido excesivo, rutina social familiar, calor, frío, pañal mojado, ropa apretada, sed, etc.
  • El niño se acostumbra a lo que le rodea a la hora de dormir y después de los cuatro meses de edad puede ser un problema hacerlo dormir en un sitio diferente.
  • A los seis meses de edad se inicia en el niño la angustia de separación. A esta edad es muy difícil ya separar al niño de los padres.
  • No existe un tiempo establecido de sueño. Éste varía en cada niño. La mejor prueba de que duerme suficiente es que no se vea cansado durante el día.
  • Cuando el niño percibe que es cargado cada vez que llora forma rápidamente un mal hábito. Si el niño nota que con esta conducta puede postergar su ida a la cama, también formará un mal hábito.
  • Al año de edad el niño puede hablar entre sueños. Y a los tres años de edad puede levantarse, dirigirse a la habitación de los padres y hablar cosas incoherentes. Esto se llama ensoñación.
  • El niño debe ser pasado de una cuna a una cama entre los dos y tres años de edad. Puede adelantar este paso si el niño aprende a saltar las barandas de su cuna pues ésto puede producirle caidas y lesiones graves.
  • La siesta matutina desaparece entre los dos y los cinco años de edad. Justamente a esta edad los niños intentan alargar o postergar el momento en que tienen que ir a la cama o conciliar el sueño. Elaborar un "ritual", insisten en que se quede la luz prendida, se aferran a un objeto o muñeco para poder dormir, piden que se les cuente un cuento o que se les dé las buenas noches y se despiertan durante la noche.
  • A esta edad aparece el sonambulismo (hablar o caminar dormidos) o los terrores nocturnos. En la mayoría de los casos estas alteraciones son temporales y van desapareciendo a partir de los tres años salvo que existan problemas en el entorno familiar o ambos padres trabajen durante el día, como veremos a continuación.
  • El tiempo que demora cada niño en organizar su sueño e independizarse es variable. De acuerdo a su personalidad, algunos niños requieren más que otros de cariño y atención, algunos demuestran tempranamente mayor independencia y autonomía.

DESÓRDENES DEL SUEÑO

  • Las experiencias que mas influyen en que el niño presente transtornos del sueño son:

    • Accidentes
    • Enfermedad del niño.
    • Separación o ausencia de la madre (laboral, viaje, etc).
    • Depresión Materna.
    • Dormir en cama de los padres.
    • Actitud materna ambivalente o contradictoria en la crianza del niño.

  • Muchos de estos niños presentan, durante el día un temperamento irritable o fastidioso. Pueden presentar problemas para dormir como expresión de las dificultades familiares o como producto de la ansiedad familiar.
  • Los niños mayores pueden presentar, temporalmente, miedo o ansiedad por la posible presencia en la noche de ruidos, ladrones, secuestradores. No siempre lo expresan abiertamente, a veces emplean tácticas para ir postergando la hora de iniciar el sueño. Esperan que los padres estén dormidos para recién ir a su cuarto.
  • Los niños pueden considerar que la hora de dormir es un momento en que son alejados del amor y cuidado de sus padres.
  • La ansiedad de separación y el temor para iniciar el sueño muchas veces se desencadena luego de que el niño ha sido colocado en una guardería o en un centro educativo inicial. Esta situación puede ser exacerbada si existe conflictos conyugales o separación.
  • Conforme crece el niño tiene mayor conciencia de lo que es la muerte y puede aparecer el miedo de que en la noche, si está solo, él puede morirse. Esta situación se exacerba si recientemente ha fallecido un familiar.
  • Las dificultades para dormir a veces pueden mostrar las dificultades que presenta el niño en su actuación en el colegio.
  • El 5% de los niños mayores de 5 años presenta pesadillas. Esto es mas frecuente en las niñas.

TERROR NOCTURNO

  • Usualmente la aparición es en la edad pre escolar (antes de los 5 años de edad). Esta situación ocurre durante la fase 4 del sueño (fase NO REM). El niño se encuentra confuso y desorientado, presenta respiración agitada y ruidosa, pupilas dilatadas, sudoración, taquicardia (ritmo cardíaco acelerado), taquipnea (ritmo respiratorio acelerado). Puede referir alucinaciones y luce aterrorizado.
  • Durante esta etapa el niño puede presentar SONAMBULISMO (caminar dormido) y estar en riesgo de daño físico o golpes. El niño puede tardar en despertarse y hablar coherentemente.
  • Por lo general el niño no puede recordar la pesadilla motivo de su temor.
  • Este evento por lo general es autolimitado, es decir, desaparece en el tiempo en la medida en que desaparece el evento causante (situación traumática, conflicto).
  • Existe un factor hereditario.
  • Enfermedades acompañadas de fiebre pueden ser desencadenantes de esta situación.

Tratamiento

  • Lo esencial es el apoyo de los padres, el estímulo afectivo y la motivación para poder superar esta situación.
  • Se debe evitar los castigos y las llamadas de atención pues agravan el problema.
  • Los padres deben adoptar una actitud de comprensión y paciencia pero, a la vez, firmeza. Se debe mantener, a toda costa, un horario de inicio del sueño el cual debe ser cumplido irreversiblemente permitiéndose pocas modificaciones.
  • Los padres deben impedir que el niño duerma en la cama de ellos pero pueden hacer la concesión de que duerma, momentáneamnete, en la cama de uno de sus hermanos, por ejemplo. Se puede aceptar, momentánemante, que duerma con una luz prendida o con la puerta abierta.
  • Se debe evitar los programas de televisión que presenten algun grado de violencia.
  • Se puede ofrecer un baño nocturno, una luz débil o un momento previo de conversación antes de inciar el sueño. En algunos niños funciona el iniciar la lectura de un cuento lo que facilita que se pongan soñolientos.
  • Sólo el médico puede autorizar el uso de DIFENHIDRAMINA ó DIAZEPÁN en algunos contados casos.

QUÉ NO SE DEBE HACER

Recién Nacido

  1. NO DEJAR LLORANDO AL BEBÉ. No tiene sentido intentar ponerle un horario de alimentación, sueño o juego al niño menor de dos meses. En esta edad se le debe cargar. Sino podríamos estarle generando sus primeros sentimientos de frustación. A esta edad los bebes no se vuelven "consentidos".
  2. NO DEJE QUE SU BEBÉ DUERMA MÁS DE TRES HORAS CONSECUTIVAS DURANTE LA MAÑANA. Despiértelo suavemente y entreténgalo. De esta manera dormirá más de noche.
  3. NO DAR LECHE O BIBERÓN CADA VEZ QUE LLORA. No siempre llorará por hambre. Puede estar cansado, aburrido, triste o acalorado. Si al bebé se le alimenta constantemente de día, también pedirá constantemente de noche.
  4. NO CAMBIAR PAÑALES DURANTE LA NOCHE. Salvo que presente escaldaduras no va a tener molestias. Si hay la urgencia de hacerlo que sea en silencio y en penumbra (sólo usar una linterna).
  5. NO PERMITA QUE EL BEBÉ DUERMA CON USTED. Una vez que sea conciente de ese privilegio será muy difícil hacerlo cambiar. Puede tenerlo en una cuna o caja o "moisés" cerca de su cama.

Dos Meses

  1. NUNCA DESPIERTE AL NIÑO EN LA NOCHE PARA ALIMENTARLO. Espere que él solicite su alimento. Si está inquieto o "medio despierto" espere unos minutos antes de intentar alimentarlo.
  2. SI USA BIBERÓN NO PERMITA QUE COGA CON SUS MANOS EL BIBERÓN Y DELE MENOS CANTIDAD QUE DE DÍA. Los niños deben creer que el biberón "pertenece" a los padres.

Cuatro Meses

  1. NO DAR ALIMENTO A LAS 02:00 AM. Si llora durante la noche NO LO ALIMENTE, consuélelo y hablele cariñosamente. No prenda la luz ni lo saque de la cuna.

Seis Meses

  1. SI EXISTE UNA NIÑERA NUEVA NO LLEVE AL NIÑO A DORMIR ANTES QUE LA HAYA VISTO Y HAYA JUGADO CON ELLA. Si el niño se despierta de noche y quien se acerca es una niñera que el no conoce o con la que no está familiarizado, ésto le dará mucho miedo y empezará a tener problemas de sueño.

Un Año

  1. NUNCA CASTIGUE NI DESATIENDA SUS TEMORES CUANDO EL NIÑO TIENE PESADILLAS O TERRORES NOCTURNOS.
  2. EVITE QUE EL NIÑO VEA EN LA TELEVISIÓN ESCENAS CARGADAS DE VIOLENCIA. Muchas veces ésta es la causa de que el niño empieze a tener pesadillas.
  3. NO SE PREOCUPE POR LOS RUIDOS O MOVIMIENTOS QUE PRESENTE DURANTE EL SUEÑO EL BEBÉ.

QUÉ SE DEBE HACER

Recién Nacido

  1. CARGUE AL BEBÉ EN BRAZOS POR LO MENOS TRES HORAS DIARIAS EN MOMENTOS QUE NO ESTÁ LLORANDO. Este procedimiento disminuirá el llanto frenético.
  2. HAGA QUE EL AMAMANTAMIENTO DE NOCHE SEA BREVE Y ABURRIDO. NO PRENDA LAS LUCES NI LO ARRULLE. ALIMÉNTELO EN SILENCIO. Se trata de que aprenda el bebé que la noche es para dormir.
  3. SI TIENE CUNA, COLOQUÉLO EN ELLA CUANDO ESTÉ SOÑOLIENTO PERO DESPIERTO. Su último recuerdo de cuando está despierto debe ser la cuna y no la presencia de los padres o el alimento. Debe aprender a dormirse solo.
  4. TRATE DE DARLE SU ÚLTIMO ALIMENTO A UNA HORA AVANZADA (10:00 ó 11:00 PM). Trate de mantenerlo despierto en las dos horas previas.

Dos Meses

  1. PASE LA CUNA A UN CUARTO SEPARADO. O sinó colocar un biombo entre la cuna y la cama de ustedes.

Cuatro Meses

  1. DISMINUYA EL NÚMERO DE MAMADAS EN LA NOCHE. Sobre todo el alimento de las 02:00 AM.

Seis Meses

  1. REGALE AL NIÑO UN PELUCHE O UN JUGUETE "SUAVE" Y "AMISTOSO". Recuerde que a esta edad se inicia la angustia de separación. Este objeto dará seguridad al pequeño cuando se despierte de noche.
  2. DEJE ABIERTA LA PUERTA DEL CUARTO DEL BEBÉ. Esto permite al niño sentir que los padres no están muy lejos.
  3. DURANTE EL DÍA BRINDE AFECTO AL NIÑO CUANDO MANIFIESTE TEMOR POR LA SEPARACIÓN. Este contacto físico adicional disminuirá en parte los temores nocturnos.

Un Año

  1. EStableZCA UNA RUTINA O "RITUAL" PLAcenterO. Los niños necesitan observar una rutina familiar y oir un cuento agradable.
  2. UNA VEZ COLOCADO EL NIÑO EN SU CAMA DEBE PERMANECER ALLÍ. Así existan rabietas debe hacer caso omiso de las protestas e irse del cuarto. Si se sale de su cama, regréselo con rapidez, sin beso de despedida y cierre la puerta del dormitorio unos minutos. Mantenga siempre una actitud firme sin que esto signifique llegar a la agresión.
  3. EL NIÑO DEBE SER PASADO DE UNA CUNA A UNA CAMA ENTRE LOS DOS Y LOS TRES AÑOS DE EDAD. Puede adelantar este paso si el niño ya aprendió a trepar las barandas de su cuna.

Si desea leer más artículos sobre el tema de el Cuidado de los Niños le recomendamos visitar las siguientes direcciones:

Fecha de elaboración: 15-11-99
Fecha de actualización: 09-06-01

Fuente
Dr. José A. Ponce Cevallos
Sitio web: Infancia y Salud
http://www.geocities.com/

Suscripción al boletín