El Abuso de drogas y el SIDA

La conducta relacionada con el abuso de drogas es, en estos momentos, el mayor factor que propaga solo la infección del (VIH) en los Estados Unidos.

El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana, que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA. El SIDA es una condición que se caracteriza por un defecto en la inmunidad natural del cuerpo a la enfermedad, y el individuo que sufre de SIDA es vulnerable a enfermedades serias que comúnmente no amenazan a la persona cuyo sistema inmunitario funciona como es debido.

Aunque muchos individuos que tienen SIDA o llevan el VIH pueden vivir muchos años con tratamiento médico, no hay vacuna ni se conoce cura alguna para la enfermedad.

Usar o compartir agujas no estériles, bolas de algodón, agua de enjuague y cucharas o recipientes para cocinar drogas, como los que se usan al inyectar heroína, cocaína y otras drogas, deja al toxicómano vulnerable a contraer o a transmitir el VIH.

Otra forma en la que la gente puede correr el riesgo de contraer el VIH es sencillamente usando drogas de abuso, sin importar si se usa una aguja y una jeringa o no. La investigación realizada bajo los auspicios del NIDA y del Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo ha mostrado que el uso de drogas y alcohol interfiere con el juicio de la persona en cuanto a su conducta sexual (u otra), lo que hace que sea más probable que los usuarios tengan relaciones sexuales sin protección y sin haberlo planeado. Esto aumenta su riesgo de contraer el VIH de compañeros sexuales infectados.

Tasa de infección

La mitad de todas las nuevas infecciones por el VIH ocurren ahora entre los usuarios de drogas inyectables (IDU), según indica un análisis de los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para el año 1996.* Este análisis utilizó datos recogidos en las 96 ciudades más grandes de la nación, donde las tasas de infección por VIH son las más altas.

La mayoría de los usuarios de drogas inyectables recientemente infectados por el VIH viven en las ciudades del nordeste, desde Boston hasta Washington, D.C., así como en Miami y San Juan, Puerto Rico. En estas ciudades, donde las tasas de uso de drogas inyectables se encuentran entre las más altas de las 96 ciudades encuestadas, un promedio de 27 por ciento de todos los usuarios de drogas inyectables están infectados con el VIH.

Las 96 zonas metropolitanas encuestadas tienen una población estimada de 1,5 millones de usuarios de drogas inyectables, 1,7 millones de hombres homosexuales y bisexuales, y 2,1 millones de heterosexuales en riesgo (hombres y mujeres que tienen relaciones sexuales con usuarios de drogas inyectables o con hombres homosexuales o bisexuales). Se estima que entre estos tres grupos de riesgo hay actualmente 565,000 infecciones de VIH, y que cada año ocurren 38,000 nuevas infecciones. Usando estos datos para hacer proyecciones nacionales, el análisis concluye que hay como 700,000 infecciones de VIH en estos momentos y que ocurren 41,000 nuevas infecciones de VIH cada año en los Estados Unidos.

Se estima que 19,000 usuarios de drogas inyectables se infectan cada año en estas zonas, lo que indica que la tasa de incidencia del VIH es como 1,5 infecciones anuales por cada 100 usuarios de drogas inyectables. Las tasas de infección son menores para los otros dos grupos de alto riesgo.

Aunque los hombres homosexuales y bisexuales representan el grupo con el mayor número de infecciones de VIH en estos momentos, la tasa de infección es mucho menor ahora que hace una década (excepto entre los hombres homosexuales jóvenes y de minorías étnicas).

Para los hombres homosexuales y bisexuales, la tasa de infección anual de VIH por cada 100 personas es de 0,7; para los heterosexuales en riesgo, la tasa es 0,5 infecciones por 100 personas por año. El número de mujeres heterosexuales vulnerables es como cuatro veces mayor que el de hombres heterosexuales en riesgo.

Infecciones por VIH entre las poblaciones en riesgo
en las 96 ciudades más grandes de los Estados Unidos

 

Grupo en riesgo Número estimado en el grupo en riesgo Porcentaje estimado de seropositivos del VIH Estimado de nuevas infecciones anuales de VIH por cada 100 miembros del grupo
Usuarios de drogas inyectables  1,5 millones  14,0%  1,5
Hombres que tienen relaciones sexuales con hombres  1,7 millones  18,3  0,7
Heterosexuales en riesgo*  2,1 millones  2,3  0,5

* Hombres y mujeres que están en riesgo porque tienen relaciones sexuales con usuarios de drogas inyectables y/o con hombres homosexuales o bisexuales.

Prevención del VIH entre los usuarios de drogas inyectables

Es evidente en la investigación que el tratamiento del abuso de drogas es una manera probada de prevenir la propagación del VIH y del SIDA, especialmente cuando se combina con programas de prevención y programas de extensión comunitarios para las personas en riesgo.

Estos esfuerzos pueden reducir o eliminar el uso de drogas y la conducta asociada con las drogas que expone al individuo a infección por el VIH, como, por ejemplo, el compartir agujas y las costumbres sexuales peligrosas.

Un estudio que comparó la tasa de infección por el VIH entre los toxicómanos que participaban en los programas de tratamiento antidrogas a base de metadona con la tasa de infección entre los que no se hallaban bajo tratamiento encontró que los que no estaban recibiendo tratamiento tenían casi siete veces más probabilidad de ser infectados por el VIH durante los primeros 18 meses.

Este estudio halló también que mientras más tiempo los toxicómanos permanecían bajo tratamiento, menos probabilidad había de que fueran infectados.

Además, los programas de tratamiento antidrogas ayudan a reducir la propagación de otras infecciones llevadas en la sangre, entre las que figuran los virus de hepatitis B y C. La atención médica adecuada para el VIH y el SIDA y cualquier enfermedad asociada a ellos resulta crítica para reducir la propagación.

Fuente
National Institute of Drug Abuse.National Institutes of Health, USA.
En http://www.drugabuse.gov/

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Aviso

La información que usted encontrará en este artículo no pretende substituir el necesario consejo médico o la necesidad de un tratamiento profesional médico para una dolencia o transtorno en su salud.

Siempre debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o programa de ejercicio físico


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