Desequilibrios Orgánicos en la Anorexia y la Bulimia

La anorexia, bulimia o la formas de comer compulsiva son adicciones en las que no existe sólo un problema a nivel emocional que hay que resolver sino que también el organismo está desequilibrado lo que hace mucho más difícil el tratamiento psicológico. Podemos incluso ser capaces de resolver el conflicto emocional original pero la dependencia física de cierto comportamiento alimenticio nos hace ser incapaces de superar esta adicción. El sentimiento de culpa que crea el no poder evitar el comportamiento compulsivo de los trastornos de la alimentación agrava los desarreglos emocionales de trasfondo que tardan en poder ser superados.

Los desequilibrios orgánicos que ejercen un papel tanto en la aparición y la continuidad del trastorno como en la dificultad del tratamiento psicológico de la anorexia y la bulimia son la hipoglucemia reactiva, la candidiasis, las alergias alimenticias y las deficiencias de nutrientes.

Algunos pueden estar presentes anteriormente al desarrollo del problema y otros serán una consecuencia de la irregularidad en las comidas, el exceso de dulces, el comer compulsivamente o la deficiencia de nutrientes generada por los vómitos y la mediocridad de la dieta.

Lo importante es que es necesario, incluso imprescindible, equilibrar el organismo de una persona con un trastorno de la alimentación antes de poder tratar eficazmente el problema desde el punto de vista psicológico.


1. Hipoglucemia reactiva

Los límites normales de glucosa varían entre 70 y 100 mg por 100 ml. En determinados momentos del día estos niveles pueden bajar por debajo de 70mg/100ml. Estas bajadas de glucosa no se detectan en un análisis normal de sangre ya que no son constantes, ocurren intermitentemente. Por ejemplo, la glucosa puede bajar al despertarnos ya que hemos dejado pasar mucho tiempo sin consumir alimento, después de una comida suculenta o después de un tiempo de haber tomado un estimulante como el azúcar o el café. Las bajadas de glucosa afectan tanto al sistema nervioso como al sistema circulatorio, glandular y digestivo y provocan al que la sufre síntomas como ansiedad, irritabilidad o nerviosismo excesivo.

En el caso de los trastornos alimenticios, el consumo excesivo de alimentos, de dulces y de estimulantes como el café desequilibran excesivamente el nivel de glucosa en la sangre. Este nivel fluctúa enormemente a lo largo del día. Cuando los niveles de glucosa en la sangre están bajos el paciente con bulimia o anorexia necesitará tomar algo que los eleve como, por ejemplo, un dulce. El comer dulces desencadena un sentimiento de culpa que lleva o a inducir el vómito o a hartarse de mas dulces, al haber perdido el control.

La nutrición ortomolecular puede ayudar a equilibrar el azúcar en sangre a través de pautas alimenticias y de vitaminas como la vitamina B5 o la C y minerales como el zinc o el cromo que ayudan al metabolismo de la glucosa y mejoran la función de las glándulas adrenales y el páncreas.

2. Alergia a ciertos alimentos

Las alergias alimenticias son intolerancias a ciertos alimentos que pasan por diversas fases. En una primera fase, la alergia es aparente, es decir desencadena un síntoma como puede ser ronchas en la piel o dolores de cabeza. Si la alergia no se detecta a una edad temprana pasa a una segunda fase en la que la alergia está enmascarada. El organismo ya se ha acostumbrado a la presencia del alimento que causa la alergia y no se produce ningún tipo de síntoma pero el paciente se vuelve adicto a este alimento. Las alergias enmascaradas producen síntomas como por ejemplo, depresión, confusión mental, ansiedad, insomnio, nerviosismo o ataques de pánico.

Es muy posible que en la bulimia y la anorexia existan adicciones auténticas no a la enfermedad en sí sino a alimentos concretos. El problema no se podrá solucionar hasta que aquellos alimentos a los que somos alérgicos y, por tanto, adictos sean excluidos de la dieta. Los pacientes con trastornos alimenticios tienden a tener alergias enmascaradas a alimentos como el trigo, los lácteos, el café o el chocolate, por ejemplo. Si no toman el alimento causante de alergia por un tiempo empiezan a tener síntomas de abstinencia. Algunos pacientes con anorexia saben intuitivamente que hay alimentos o aditivos en los alimentos que les provocan síntomas con lo que dejan de comer y se mantienen con los pocos alimentos que consideran seguros.


3. Deficiencia de minerales

Tanto el comer a deshora, los vómitos frecuentes y el uso de laxantes y diuréticos propios de muchos pacientes con anorexia o bulimia ocasionan perdidas graves de minerales, especialmente potasio, magnesio o zinc. Pero además la hipoglucemia o las alergias alimenticias sobrecargan al organismo, especialmente al páncreas, glándulas adrenales y sistema inmunitario, lo que también mina las reservas de minerales.

Hay diversos estudios que demuestran que dosis altas de zinc pueden ayudar superar la anorexia. La deficiencia de zinc es un síntoma importante tanto en la anorexia como en la bulimia, pero más grave en la anorexia. Esta deficiencia puede llevar a algunas anoréxicas a perder el periodo.

La deficiencia de minerales también lleva a comer compulsivamente, ya que la enferma está pendiente de no comer por no engordar pero a la vez su organismo necesita ciertos nutrientes esenciales lo que la lleva a consumir alimentos en exceso. Esta pérdida de control desencadena sentimientos de culpa que llevan a comportamientos destructivos. El nutricionista ortomolecular utiliza unos cuestionarios de síntomas para determinar que nutrientes se encuentran en mayor deficiencia y utiliza un protocolo de suplementación que asegura en primer lugar que los nutrientes serán absorbidos por la pared intestinal y en segundo lugar que serán capaces de entrar en las células que es donde hacen mas falta.


4. Candidiasis

La candida albicans es un hongo que habita en el intestino de un 85% de la población donde convive con millones de bacterias y organismos microscópicos. Bajo determinadas circunstancias este hongo sufre una mutación y se vuelve invasor. La cándida albicans invade entonces la pared intestinal y la vuelve permeable. Si la atraviesa puede invadir también otros órganos como el riñón o los órganos genitales. El uso de antibióticos, de la píldora anticonceptiva, las situaciones estresantes o los medicamentos de cortisona son algunos de los factores que pueden hacer que aparezca la forma agresiva de la cándida.

¿Pero, qué tiene que ver la candidiasis con los trastornos alimenticios? Por un lado, la cándida albicans se alimenta de levaduras, azúcares y fermentos. El paciente con cándida tendrá unos mayores deseos de comer alimentos como por ejemplo, pan, bollería, dulces, chocolate, quesos o bebidas alcohólicas. Por otro lado, la cándida albicans produce una sustancia de desecho llamada acetaldehido al convertir el azúcar en alcohol.

El acetaldehido forma sustancias vasoactivas que producen síntomas como nerviosismo, pánico, miedo, taquicardias y sofocos. También reacciona con el neurotransmisor dopamina lo que puede producir depresión. Por último, se ha demostrado que el acetaldehido puede producir adicciones a alimentos ya que forma unas sustancias químicas que actúan como falsos neurotransmisores.

No siempre todos estos desarreglos estarán presentes en el paciente con un trastorno de la alimentación, el terapeuta ha de ser capaz de determinar cuales de ellos necesitan ser tratados y con que prioridad. Sin embargo, estos cuatro desarreglos están relacionados entre sí. Por ejemplo, la deficiencia de nutrientes debilita al sistema inmunológico y es más fácil que aparezcan problemas como la candidiasis o las alergias alimenticias. La presencia de cándida suele producir hipoglucemia y ocasiona perdidas de nutrientes, etc. El tratamiento nutricional será siempre individualizado y diferente para cada paciente dependiendo de la historia clínica, la dieta, la herencia y las deficiencias nutricionales mas aparentes.

REFERENCIAS:

  1. An Alternative Approach to allergies", Dr. Theron G. Randolph and Dr. Ralph W. Moss, Harper & Row, New York
  2. Low Blood Sugar", Martin L. Budd, Thorsons Health, 1981, London
  3. Mental and Elemental Nutrients", Dr. Carl C. Pfeiffer, Keats Publishing, 1975, Connecticut
  4. Zinc and other Microminerals", Dr. Carl C. Pfeiffer, Keats Publishing, Connecticut
  5. Candidiasis", Stephen Terras, Ed. Tutor, 1996, Madrid
  6. The Practical Guide to Candida", McWhirter, Green Library, 1995
  7. Not All in the Mind", Dr. Richard Mackarness, Thorsons, 1994, London
  8. Diet, Crime and Delinquency", Dr. Alexander Schauss, Parker House, 1981, California

GeoSalud, 2004

Elena Perea
Nutricionista Ortomolecular
Dr. Plaskett Nutritional Medicine College, Londres
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