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Segunda Opinión en Pacientes con Cáncer



Es frecuente sentirse perdido ante un problema serio que afecta nuestra salud.

Uno no comprende exactamente de qué se trata (a veces, uno se hace la película, y sufre por escenarios que no corresponden en absoluto a su situación real), en ocasiones no se siente seguro del plan de diagnóstico y tratamiento que se le propone, y tiene esa opresiva sensación de verse desprovisto de opciones.

La segunda opinión no es una novedad en Medicina.

Frecuentemente, los médicos solicitamos la opinión de un colega cuyo profesionalismo respetamos - particularmente si se plantean dificultades en el diagnóstico o en la terapéutica.

Este acto suele tomar la forma de una consulta entre colegas. Por qué no podrían los propios pacientes requerir una consulta.

Es importante identificar qué se espera de una segunda opinión:
 

  • Que sea realmente independiente. No debe tener compromisos con el colega que emitió la recomendación inicial (no debe transformarse en una copia al carbónico de la primera opinión).
     

  • Que sea profesional. Debe evaluar cuidadosamente al paciente, revisar los estudios efectuados, y recomendar un curso de acción, en forma imparcial, y según las normas internacionalmente aceptadas en la especialidad.
     

  • Que sea clarificadora. Debe haber suficiente tiempo para escuchar las dudas y preocupaciones del paciente, explicar los motivos de las confusiones aparentes, aclarar las dudas, y brindar un panorama inteligible.
     

  • Que utilice un enfoque singular, para ese paciente individual. No todos somos iguales, y "no hay enfermedades, sino enfermos" - dice el aforismo médico. Cada persona es un mundo, y del mismo modo, las recomendaciones deben tener en cuenta esa singularidad.
     

  • Que sea constructiva. Debe focalizarse en lo que debe hacerse para sacar al paciente adelante. No tiene sentido aprovecharse de la posición privilegiada de consultor para criticar lo actuado, porque sí. Debe efectuar un señalamiento útil para solucionar y encarrilar el problema, en las condiciones en que se encuentra.
     

  • Que sea humana. Debe poder sintonizar con la angustia y el sufrimiento, con la carga de tensión que el paciente trae a la consulta.

  • Que sea eficiente. Se espera que colabore con el colega para ordenar el plan, refrendarlo tal como está, si eso es lo correcto, o introducir modificaciones, con el único objetivo del bien del paciente.
     

Algunos pacientes temen que el médico que efectuó la primera consulta se sienta menospreciado o herido en sus sentimientos, por el hecho de solicitar o siquiera sugerir una segunda opinión.

En realidad, debería suceder todo lo contrario: contar con una visión independiente que corrobora (o bien, constructivamente sugiere) formas de lograr un excelente resultado no podría irritar a un profesional bien intencionado, orientado a obtener lo mejor para su paciente.

Dónde surgen los problemas con una segunda opinión?
 

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  • Cuando se la plantea como un duelo de egos.
  • Cuando la actitud es no-profesional
  • Cuando ambos médicos forman parte de una misma escuela, o tienen la misma visión (en realidad, esto representa que no hubo una segunda opinión, sino dos primeras opiniones).
     

En las situaciones antes mencionadas, el paciente tiene pocas probabilidades de beneficiarse de una segunda opinión.

Cómo buscar (y obtener) una buena segunda opinión?

 

  • Comience preguntando a su médico : a quién recomendaría para una segunda opinión?
  • Converse con otros pacientes: cuál ha sido su experiencia?
  • Fíjese en los antecedentes de los candidatos: Tienen capacitación en un centro internacional de primera línea? Se mantienen actualizados? Investigan? Tienen una trayectoria reconocida por sus colegas? Han solucionado correctamente otras situaciones?
     

Cómo obtener el mejor rendimiento de una consulta de segunda opinión?
 

  • Asegúrese de tener a mano la documentación y estudios importantes, en especial: informes de biopsias o de operaciones, detalle de los tratamientos recibidos (y sus fechas), estudios recientes y anteriores (de modo de facilitar una comparación, y estimar si la evolución es la deseable, o si una imagen es nueva o antigua).
  • En lo posible, tenga a mano los teléfonos de los médicos que llevan adelante su tratamiento, para facilitar consultas en el momento.
  • Pida una carta dirigida a su médico tratante, en la que se expliquen las sugerencias planteadas en la segunda opinión.
     

Es costosa una consulta de segunda opinión?

Es enormemente menos costosa que:
 

  • Una cirugía innecesaria,
  • Una quimioterapia que no tenía ninguna probabilidad de beneficiar al paciente
  • Quedarse con la sentencia: "no hay nada que hacer" ... y no atreverse a preguntar más.
     

Quien sufre una enfermedad seria, merece tener todo el apoyo que sea posible, merece una segunda opinión.

Si desea leer mas sobre el tema de Cáncer visitar las siguientes páginas:

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Autor: Dr. Pedro M. Politi


​Actualizado: 11 de Febrero, 2019

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