Consumo de Café y Riesgo de Diabetes tipo 2


El consumo de café no aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, pero podría disminuir el riesgo de diabetes tipo 2 (DT2), de acuerdo con la Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer y Nutrición (EPIC).

El estudio fue realizado por investigadores del Instituto Alemán de Investigación de la Nutrición, el Centro Max Delbrück de Medicina Molecular y el Centro de Investigación del Cáncer alemán.


Un posible vínculo entre el consumo de café y las enfermedades crónicas (como la DT2, infarto de miocardio (IAM), accidente vascular cerebral  y cáncer) ha sido el objeto de un amplio debate en la Salud Pública.

Algunos estudios sugieren que el consumo de café aumenta el riesgo de enfermedades crónicas, mientras que otros sugieren lo contrario o que no hay asociación. Las guías dietéticas actuales recomiendan beber café con moderación.

A las mujeres embarazadas se les aconseja no superar los 200 mg de cafeína al día.

Muchos estudios anteriores no diferencian entre el café con cafeína y el descafeinado. Este estudio trató de determinar los efectos tanto del café con cafeína y el consumo de café descafeinado en el riesgo de cuatro enfermedades crónicas: DT2, IAM, accidente vascular cerebral  y cáncer.

Los participantes procedían de dos ciudades de Alemania, que forman parte del estudio más amplio EPIC, una cohorte prospectiva enfocada en las asociaciones entre la dieta, estilo de vida y riesgo de enfermedades crónicas.
 
El análisis incluyó a 42.659 participantes (edad media 49,7 años), que fueron reclutados entre 1994-1998 y seguidos por alrededor de nueve años. Al inicio del estudio, los participantes completaron un cuestionario auto administrado de la frecuencia de los alimentos en su dieta, incluyendo el tamaño de la porción y la frecuencia del consumo del café con cafeína y descafeinado.

Diez categorías de frecuencia estaban disponibles (desde "nunca" a "5 veces / día o más"), y el tamaño de la porción oscilaba entre 0,5 tazas a 3 tazas (1 taza es igual a 150 ml). Se les proporcionó cuestionarios de seguimiento cada 2-3 años después de línea de base (inicio del estudio) para determinar la incidencia de enfermedades crónicas.
 
La población del estudio se dividió en cinco categorías de consumo de café (<1 taza / día, de 1 a <2 tazas al día, 2 a <3 tazas al día, 3 a menos de 4 tazas al día, y más de 4 tazas / día).

Los datos mostraron que el consumo de> 4 tazas / día de café con cafeína se asoció con un riesgo 23% menor de desarrollar DT2 en comparación con la referencia de <1 taza / día, y la misma cantidad de café descafeinado se relacionó con un riesgo 30% menor de DT2.

El consumo de más de  4 tazas de café descafeinado al día se asoció positivamente con el riesgo de infarto de miocardio.

Sin embargo, un número reducido (4,5%) de los participantes toma café solo descafeinado, y los investigadores concluyeron que los participantes podrían haber cambiado al café descafeinado al momento de padecer alguna enfermedad cardiovascular.

Estos resultados se ajustaron por factores de confusión como el riesgo de enfermedad crónica, edad, sexo, ciudad, el consumo de alcohol, tabaquismo, índice de masa corporal y la hipertensión.
 
Los investigadores también descubrieron una interacción entre el consumo de café con cafeína y el tabaco. Para los fumadores, el consumo de café con cafeína no disminuye el riesgo de DT2, probablemente debido a los efectos nocivos del tabaco que sobrepasan a los beneficios potenciales de café.
 
Ni la cafeína ni el consumo de café descafeinado fueron asociados a un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Aunque estudios previos encontraron una asociación positiva, muchos no realizaron el ajuste en el análisis de la información para eliminar el efecto en los resultados de otros factores de riesgo para enfermedad cardiovascular como el consumo de tabaco y el alcohol.

Por otra parte, este estudio no encontró ninguna relación entre el consumo de café con cafeína o descafeinado y el riesgo de cáncer en general.

Dado que el estudio fue observacional, no se pudo establecer relación de causalidad entre el consumo de café y el riesgo de enfermedades crónicas.

En general, el consumo de café (ambos con y sin cafeína) se encontró que se asocia con un menor riesgo de diabetes tipo 2 (DT2) y no fue encontrado relación  con el aumento del  riesgo de enfermedades crónicas.

Fuente
The European Food Information Council (EUFIC)