Ulcera
Péptica
Uno
de los trastornos que con más frecuencia afecta a la población de finales de siglo
es la enfermedad ácido péptica, definida como el conjunto de síntomas y signos
debidos a la acción de los jugos digestivos, ácidos en su naturaleza, sobre estructuras
que no están preparadas para entrar en contacto con ellos, como es el caso del
esófago, o que han perdido la capacidad de protegerse de aquellos, como puede
suceder con el estómago o el intestino. Lesiones como la gastritis o la esofagitis
hacen parte de los trastornos agrupados bajo tal denominación, pero son las úlceras
las más conocidas y sobre las cuales existe un mayor número de creencias erróneas, que muchas veces
llevan a no buscar diagnóstico y tratamiento adecuados, debido a la percepción
de que se trata de una enfermedad incurable para la cual no existe tratamiento
efectivo. Gran
parte de estas concepciones inexactas tenían origen en los preceptos médicos que
hasta hace poco eran la base del diagnóstico y manejo de la enfermedad. En los
últimos años sin embargo, las nociones sobre la forma como se desarrollan las
úlceras y por consiguiente la manera de tratar las mismas, han sufrido cambios
importantes que han beneficiado de gran manera a los pacientes que padecen las
mencionadas lesiones. ¿Qué
es una úlcera? El término de úlcera se
aplica en el caso del tracto digestivo a lesiones tipo erosión que ocurren en
el tejido que recubre las vísceras huecas del mismo como el estómago y el intestino
delgado. Normalmente, aquellos tejidos están compuestos por células especializadas
que pueden resistir la acción de los ácidos del jugo gástrico y revestidos por
una capa de moco secretado por otro tipo de células, que evita el contacto directo
entre el ácido y la pared de los órganos. La pérdida de esta protección, por medio
de diferentes vías, hace que el tejido expuesto al fluido digestivo sufra cambios
similares a los que produce una quemadura química. ¿Por qué se produce una úlcera?
Este es quizá el campo en el que han ocurrido la mayor parte de los
cambios en cuanto al conocimiento de las úlceras por cuanto hoy en día se acepta
que entre 80% y 95% de ellas son debidas a la infección por una bacteria denominada
Helicobacter pylori. Se sabe en
la actualidad que la bacteria penetra las células que recubren estómago y duodeno
y cambia las condiciones del entorno para protegerse a sí misma del ácido gástrico.
En
ese proceso daña las barreras de protección de las células y estas se ven afectadas
por las secreciones digestivas, causando la lesión (figura
1). El
papel que se le atribuía a otros factores como las comidas muy condimentadas,
el exceso de estrés y la mala alimentación entre otros, como causantes de la enfermedad
ha pasado ahora a ser el de factores que pueden agravar o hacer más evidentes
los síntomas de una úlcera ya existente. Entre el pequeño porcentaje de úlceras
en las que no participa Helicobacter pylori, se cuentan
las denominadas úlceras de estrés, lesiones no asociadas, como pudiera pensarse,
a las preocupaciones y tensiones de la vida diaria sino a los cambios en el funcionamiento
normal del cuerpo ante situaciones de salud graves, como las que se presentan
ante una hospitalización en una sala de cuidados intensivos. ¿Qué
tipos de úlcera existen? La
clasificación que con más frecuencia emplean por los médicos para referirse a
las úlceras está basada en la localización de las mismas dentro del tracto digestivo. De
esta manera, las úlceras pueden dividirse en dos grandes grupos: las gástricas
y las intestinales. A las primeras puede agregársele subsecuentemente otro vocablo
que determine su localización específica dentro del estómago. Por ejemplo, ulcera
pilórica, fúndica o antral, son términos que describen la parte del estómago en
donde el médico ha detectado la lesión (figura
2). Entre las úlceras intestinales, las más frecuentes son las
duodenales, es decir, aquellas que ocurren en la primera porción del intestino
delgado. Tratamiento Si
la ulcera es causada por H. Pylori, el tratamiento puede incluir una combinación
de: - Antibióticos
que matan la bacteria: metronidazol, tetraciclina, claritromicina y amoxicilina.
- Bloqueadores
H2 e inhibidores de la H+, K+ -ATPasa (bomba de protones) que reducen los ácidos
estomacales: Como bloqueadores están la cimetidina, ranitidina, famotidina
y nizatidina. Los inhibidores de la bomba de protones bloquean el mecanismo mediante
el cual los ácidos entran al estomago, son el omeprazole y lansoprazole
- Medicación
que protege la mucosa gástrica: el bismuto subsalicilato y el sucralfate
ayudan a recubrir la ulcera permitiendo su cicatrización.
Cuando
la ulcera es causada por el uso de AINES, el tratamiento consiste en suspenderlos
y tratar los síntomas con Bloqueadores H2, inhibidores de la bomba de protón
y con sucralfate. La
intervención quirúrgica a veces es necesaria para manejar las complicaciones
de la ulcera como por ejemplo sangrado, perforación u obstrucción,
que no responden a otro tipo de tratamiento. Algunas
medidas adicionales que contribuyen en el tratamiento son: Suspender
el cigarrillo Evitar te, café y bebidas que contienen cafeína
No ingerir alcohol No tomar aspirina ni AINES Dieta balanceada
con ingesta regular de 3 comidas diarias con horario. Complicaciones Muy
serias complicaciones pueden ocurrir por una ulcera gástrica, incluyendo
sangrado, perforación de la pared gástrica y obstrucción
causada por alimentos que tratan de pasar del estomago a los intestinos. Carcinoma:
se ha observado una frecuencia levemente mayor de desarrollo de carcinoma en el
borde de las úlceras gástricas; esto no ocurre en las duodenales. Fuente
http://www.saludhoy.com/htm/homb/articulo/ulcera1.html
http://www.contusalud.com
Si
desea leer más artículos sobre el tema de los enfermedades del sistema
digestivo de clic
aquí Aviso La
información que usted encontrará en este artículo no pretende substituir
el necesario consejo médico o la necesidad de un tratamiento profesional médico
para una dolencia o transtorno en su salud. Siempre
debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y antes de comenzar
un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o programa de ejercicio físico
|