Prevención de Lesiones por Piquetes de Aguja
Trabajadores
sanitarios que utilizan agujas o pueden estar expuestos a éstas
corren un mayor riesgo de sufrir lesiones por pinchazos. Este tipo
de lesiones pueden provocar infecciones graves o mortales de patógenos
contenidos en la sangre tales como el virus de la hepatitis B, hepatitis
C o el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Los
empleadores de trabajadores sanitarios deben llevar a la práctica
controles técnicos mejorados a fin de reducir las lesiones por pinchazos:
-
Eliminar
el uso de dispositivos con agujas cuando existan alternativas
seguras y efectivas.
-
Implemente
el uso de dispositivos dotados de mecanismos de seguridad y
evaluar su aplicación para determinar cuáles son más efectivos
y aceptables.
La
reducción de las lesiones por pinchazos se puede lograr de manera
más efectiva cuando se incorpora el uso de controles técnicos mejorados
en un programa completo en el que participen los trabajadores. Los
empleadores deben llevar a la práctica los siguientes elementos
de programa:
-
Analizar
las lesiones por pinchazos y otros objetos filosos en su lugar
de trabajo a fin de identificar los peligros y tendencias de
ocurrencia de lesiones.
-
Establecer
prioridades y estrategias de prevención examinando información
local y nacional acerca de los factores de riesgo de lesiones
por pinchazos y esfuerzos de intervención exitosos.
-
Asegurarse
que los trabajadores sanitarios reciban la debida instrucción
acerca del uso y eliminación seguros de las agujas.
-
Modificar
las prácticas de trabajo que plantean peligro de lesiones por
pinchazos a fin de hacerlas más seguras.
-
Promover
una conciencia sobre la seguridad en el sitio de trabajo.
-
Establecer
procedimientos para la presentación de reportes y alentar a
reportar y hacer un seguimiento oportuno delesiones por pinchazosy
objetos filosos.
-
Evaluar
la efectividad de los esfuerzos de prevención y proporcionar
comentarios acerca del desempeño.
Los
trabajadores sanitarios deben dar los siguientes pasos para protegerse
a si mismos y a sus compañeros de trabajo de las lesiones por pinchazo:
-
Evite el uso de agujas cuando existan alternativas seguras y
efectivas
-
Ayude a su empleador a seleccionar y evaluar dispositivos con
mecanismos de seguridad.
-
Utilice los dispositivos con mecanismos de seguridad proporcionados
por su empleador.
-
Evite volver a tapar agujas.
-
Haga los preparativos de manipulación y eliminación seguras
antes de iniciar cualquier procedimiento en el que se utilicen
agujas.
-
Deseche rápidamente los dispositivos con agujas usados en los
recipientes apropiados de eliminación de objetos filosos.
-
Reporte todas las lesiones con agujas y otros elementos filosos
sin demora para asegurarse de recibir el tratamiento de seguimiento
adecuado.
-
Informe a su empleador acerca de los peligros de agujas que
usted observe en su ambiente de trabajo.
-
Participe en el adiestramiento sobre patógenos transmitidos
en la sangre y siga las prácticas de prevención de infección
recomendadas, incluyendo vacunación contra hepatitis B.
Riesgo
de Infección luego de un piquete de aguja
Luego
de exposición a un paciente infectado como consecuencia de un piquete,
el riesgo de infección de un trabajador sanitario depende del patógeno
en cuestión, la condición inmunológica del trabajador, la gravedad
de la lesión por piquete, y la disponibilidad y uso de la profilaxis
adecuada luego de la exposición.
VIH
A
fin de estimar la tasa de transmisión del VIH, se combinaron datos
provenientes de más de 20 estudios de probabilidad a nivel mundial
sobre trabajadores sanitarios expuestos a sangre infectada con el
VIH a través de una lesión percutánea. En total, se registró un
total de 21 infecciones luego de 6.498 episodios de exposición lo
cual equivale a una tasa de transmisión promedio de 0,3%
por lesión [Gerberding 1994; Ippolito et al. 1999]. Un estudio retrospectivo
de control de casos de trabajadores sanitarios que habían tenido
exposición percutánea al VIH determinó que el riesgo de transmisión
del VIH aumentaba cuando el trabajador estaba expuesto a una gran
cantidad de sangre del paciente, ya fuera (1) a través de un instrumento
visiblemente cubierto de sangre, (2) durante un procedimiento en
el que se introducía una aguja en una vena o arteria del paciente,
o (3) si el trabajador sufría una herida profunda [Cardo et al.
1997]. Los datos preliminares sugieren que este tipo de lesiones
por piquetes de alto riesgo podrían representar un riesgo mayor
de transmisión por cada lesión [Bell 1997].
Se
recomienda profilaxis del VIH luego de la exposición en el caso
de los trabajadores sanitarios expuestos ocupacionalmente al VIH
en algunas circunstancias [CDC 1998c]. Datos limitados sugieren
que este tipo de profilaxis podría reducir considerablemente el
riesgo de contraer la infección del VIH [Cardo et al. 1997]. Sin
embargo, los medicamentos utilizados para la profilaxis posterior
a la exposición al VIH tienen muchos efectos secundarios adversos
[CDC 1998c]. En la actualidad no se cuenta con ninguna vacuna para
la prevención de la infección por VIH, ni tampoco ningún tratamiento
para curar la enfermedad [CDC 1998d].
VHB
La
tasa de transmisión a los trabajadores sanitarios susceptibles oscila
entre 6% y 30% luego de una sola exposición por piquete a un paciente
infectado con el VHB [CDC 1997b]. Sin embargo, este tipo de exposición
sólo representa un riesgo para los trabajadores sanitarios que no
sean inmunes al VHB. Los trabajadores sanitarios que tengan anticuerpos
al VHB ya sea por vacunación anterior a la exposición o por infección
anterior no corren riesgos. Además, si un trabajador susceptible
está expuesto al VHB, la profilaxis postexposición con inmunoglobulina
de hepatitis B y la administración de la vacuna de la hepatitis
es efectiva en más de un 90% de los casos para prevenir la infección
de VHB.
VHC
Los
estudios de seguimiento de los trabajadores sanitarios expuestos
al VHC a través de un piquete u otra lesión percutánea han determinado
que la incidencia de seroconversión anti VHC (lo cual indica infección)
es de un promedio de 1,8% (rango, 0% a 7%) por lesión [Alter 1997;
CDC 1998b]. En la actualidad no existe ninguna vacuna para prevenir
la infección por VHC, y no se recomienda la inmunoglobulina ni la
terapia antiviral como profilaxis luego de la exposición [CDC 1998b].
Sin embargo, continuamente cambian las recomendaciones para el tratamiento
de las infecciones tempranas. Los trabajadores sanitarios que hayan
sufrido exposición deben ser objeto de un seguimiento de seroconversión
y recibir referencia para tratamiento médico en caso de que la seroconversión
ocurra.
Resumen
Aunque
la exposición al VHB plantea un riesgo elevado de infección, la
administración de una vacuna antes de la exposición o la aplicación
de profilaxis luego de la exposición puede reducir notablemente
el riesgo. No sucede así con el VHC y el VIH. La prevención de los
piquetes es el mejor enfoque para la prevención de estas enfermedades
en los trabajadores sanitarios, y es un componente importante de
cualquier programa de prevención en el lugar de trabajo de patógenos
contenidos en la sangre.
Cómo
ocurren las lesiones por piquete de aguja
Dispositivos
asociados a las lesiones por piquetes
Los
trabajadores sanitarios utilizan muchos tipos de agujas y otros
dispositivos filosos al proporcionar atención a los pacientes. Sin
embargo, los datos de los hospitales que participan en el sistema
nacional de vigilancia de los CDC para los trabajadores sanitarios
en hospitales (NaSH) y los hospitales incluidos en la base de datos
de investigación EPINet muestran que sólo algunas agujas y otros
dispositivos filosos están vinculados con la mayor parte de las
lesiones [International Health Care Worker Safety Center 1997; EPINet
1999; datos no publicados de los CDC 1999]. De casi 5.000 heridas
percutáneas reportadas por los hospitales que participaron en el
NaSH entre junio de 1995 y julio de 1999, 62% estuvieron vinculadas
con agujas huecas—fundamentalmente agujas hipodérmicas unidas
a jeringas desechables (29%) y agujas de alas de acero (tipo mariposa)
(13%). La figura 1 muestra la proporción en la que estos dispositivos
filosos y otros han contribuido al problema de las heridas percutáneas
en los hospitales NaSH. Los datos de los hospitales que participan
en EPINet muestran una distribución similar de las lesiones por
tipo de instrumento [EPINet 1999].
Actividades
asociadas a las lesiones por pinchazos
Cuando
se expone una aguja u otro instrumento filoso, pueden ocurrir lesiones.
Los datos del NaSH muestran que aproximadamente un 38% de las lesiones
percutáneas ocurren durante el uso y un 42% después del uso y antes
de desechar el dispositivo. Las causas de las lesiones percutáneas
producidas por agujas huecas se muestran en la Figura 2.
Las
circunstancias que contribuyen a una lesión por piquete dependen
en parte del tipo de dispositivo utilizado y de su diseño. Por ejemplo,
los dispositivos con agujas que deben ser desarmados o manipulados
después de su uso (por ejemplo, jeringas con cartuchos cargados
previamente y equipos compuestos por agujas de flebotomía y tubos
de vacío) representan claramente un peligro y han sido vinculados
con tasas de lesiones más elevadas [Jagger et al. 1988]. Además,
las agujas conectadas a un tubo flexible de cierta longitud (por
ejemplo las agujas de alas de acero y las agujas conectadas a tubos
intravenosos) son a veces difíciles de colocar en un envase para
eliminación de instrumentos filosos y por ello representan otro
peligro de lesión. Las lesiones vinculadas a agujas conectadas a
tubos intravenosos pueden ocurrir cuando un trabajador sanitario
inserta o retira una aguja de un puerto intravenoso o trata de neutralizar
temporalmente el peligro de piquete al insertar la aguja en una
cámara de goteo, puerto o bolsa intravenosa o incluso en la cama.
Además
de los riesgos relacionados con las características del dispositivo,
las lesiones por pinchazos han sido vinculadas con algunas prácticas
de trabajo tales como:
—transferir
un fluido corporal de un recipiente a otro, y
—no
eliminar debidamente las agujas usadas en recipientes de eliminación
a prueba de pinchazos.
Los
estudios anteriores de lesiones por piquetes han mostrado que de
un 10% a un 25% de las mismas ocurrieron cuando se volvió a tapar
una aguja usada [Ruben et al. 1983; Krasinski et al. 1987; McCormick
y Maki 1981; McCormick et al. 1991; Yassi y McGill 1991]. Aunque
hace algún tiempo que se trata de desalentar las prácticas de tapado
a mano y la actividad está prohibida de acuerdo a los estándares
de patógenos contenidos en la sangre de la OSHA [29 CFR 1910.1030]
a menos que no exista alternativa alguna, 5% de las lesiones por
piquetes en los hospitales NaSH siguen vinculadas a esta práctica
(Figura 2). Las lesiones pueden ocurrir cuando un trabajador sanitario
trata de transferir sangre u otros fluidos corporales de una jeringa
a un recipiente para muestras (como un tubo de vacío) y no acierta
a insertar la aguja correctamente. Del mismo modo, pueden producirse
lesiones por piquetes si se dejan las agujas u otros instrumentos
filosos usados en el lugar de trabajo o se eliminan en un recipiente
que no sea a prueba de piquetes.
Regulaciones
Estatales de OSHA y FDA
OSHA
El estándar Federal actual para manejar las lesiones por piquetes
sufridas por los trabajadores sanitarios es el estándar de patógenos
contenidos en la sangre de la OSHA [29 CFR 1910.1030; 56 Fed. Reg.††
64004 (1991)], vigente desde 1992. Este estándar se aplica a todas
las exposiciones ocupacionales a la sangre o a otras sustancias
potencialmente infecciosas. Entre los elementos más resaltantes
de este estándar se hallan los siguientes:
-
Plan
de control de exposición por escrito diseñado para eliminar
o reducir al máximo la exposición del trabajador a los patógenos
contenidos en la sangre.
-
Cumplimiento
de las precauciones universales (un principio de control de
infecciones que establece que toda la sangre humana así como
otros materiales que puedan transmitir infección deben considerarse
infecciosos).
-
Diseño
de controles técnicos y prácticas de trabajo para eliminar o
reducir la exposición de los trabajadores.
-
Equipo
de protección personal (si los controles técnicos y las prácticas
de trabajo no eliminan las exposiciones ocupacionales)
-
Prohibición
de doblar, desmontar o volver a tapar agujas y otros implementos
filosos contaminados a menos que un procedimiento específico
requiera dicha acción o no exista alternativa viable.
-
Prohibición
de romper agujas contaminadas (la OSHA define contaminación
como la presencia o la presencia razonablemente anticipada
de sangre u otras sustancias potencialmente infecciosas en un
objeto o superficie).
-
Vacunación
gratuita contra la hepatitis B para los trabajadores con riesgo
ocupacional de exposición a los patógenos contenidos en la sangre.
-
Adiestramiento
para los trabajadores sobre los controles técnicos y prácticas
de trabajo apropiados.
-
Evaluación
y seguimiento luego de la exposición, incluyendo profilaxis
cuando sea apropiado.
OSHA
también tiene previsto desempeñar acciones para reducir el número
de lesiones causadas a los trabajadores sanitarios por las agujas
y otros instrumentos médicos filosos [OSHA 1999a]. En primer lugar,
la agencia ha revisado la directiva de cumplimiento (guía a ser
utilizada en el campo) que acompaña sus estándares sobre patógenos
contenidos en la sangre de 1992 [29 CFR 1910.1030] a fin de reflejar
las tecnologías más recientes y seguras disponibles en la actualidad
y a fin de aumentar la responsabilidad del empleador de evaluar
y utilizar tecnologías efectivas y más seguras [OSHA 1999b]. En
segundo lugar, la agencia ha propuesto la creación de un requisito
en la regla revisada de mantenimiento de registros que establece
que todas las lesiones producidas por agujas e instrumentos filosos
contaminados deben ser asentadas en los registros de OSHA utilizados
por los empleadores para llevar cuenta de las lesiones y enfermedades.
Finalmente, OSHA emprenderá acciones para enmendar sus estándares
sobre patógenos contenidos en la sangre, colocando las lesiones
producidas por agujas e instrumentos filosos en su programa de control.
FDA
De
acuerdo a las normas del proceso de solicitud de autorización de
la Administración de Drogas y Alimentación (FDA) [FDA 1995], los
fabricantes de dispositivos médicos (incluyendo agujas utilizadas
en el tratamiento de los pacientes) deben cumplir con los requisitos
para la debida inscripción e inclusión en las listas, etiquetado
y buenas prácticas de fabricación para diseño y producción. El proceso
para recibir autorización o aprobación para colocar en el mercado
un dispositivo exige que los fabricantes del mismo (1) demuestren
que el nuevo dispositivo es fundamentalmente equivalente a uno colocado
en el mercado legalmente o (2) documentar la seguridad y efectividad
del nuevo dispositivo para tratamiento de pacientes por medio de
un proceso de aprobación de comercialización más riguroso. La FDA
también ha emitido dos documentos de asesoría relativos a los instrumentos
filosos y al riesgo de transmisión de patógenos contenidos en la
sangre en el entorno hospitalario [FDA 1992; FDA et al. 1999].
Regulaciones
estatales
En
la actualidad, más de dos docenas de estados están considerando,
y tres han adoptado, leyes que establecen acciones regulatorias
adicionales en relación a la exposición de los trabajadores sanitarios
a los patógenos contenidos en la sangre. El estándar reciente de
California [Estado de California 1998] establece una serie de requisitos
más estrictos que aquellos impuestos por OSHA. Estos requisitos
incluyen una formulación más estricta en cuanto al uso de sistemas
sin agujas para algunos procedimientos o (en el caso de que no se
cuente con sistemas sin agujas) el uso de agujas con mecanismos
de protección contra lesiones para algunos procedimientos.
Informes
de Caso
Los
siguientes reportes de caso describen brevemente las experiencias
de cinco trabajadores sanitarios que contrajeron infecciones graves
luego de exposición ocupacional a patógenos contenidos en la sangre.
Sus casos son un ejemplo de algunas de las condiciones peligrosas
prevenibles así como de las prácticas que pueden contribuir a las
lesiones por pinchazo.
Caso
1
Un
paciente de SIDA hospitalizado sufrió una crisis y trató de sacarse
los catéteres intravenosos del brazo. Varios miembros del personal
del hospital trataron de sujetar al paciente. Durante el forcejeo,
se tiró de una manguera de goteo intravenoso y quedó expuesta la
aguja que se inserta en la vía de acceso del catéter intravenoso.
Una enfermera presente tomó la aguja conectora al final de la manguera
y estaba tratando de volver a introducirla en el puerto cuando el
paciente le pateó el brazo, haciendo que la aguja se clavara en
la mano de otra enfermera. El mismo día se practicó una prueba de
detección de VIH a la enfermera que sufrió la lesión y el resultado
fue negativo, pero la prueba dio resultado positivo algunos meses
después [American Health Consultants 1992a].
Caso
2
Una
doctora estaba extrayendo sangre de un paciente en una sala de examen
de una clínica de VIH. Debido a que en la sala no había ningún recipiente
de eliminación de instrumentos filosos, ella volvió tapar la jeringa
utilizando la técnica de una sola mano. Cuando la doctora estaba
clasificando materiales de desecho de los laboratorios, la tapa
se salió de la aguja de flebotomía y posteriormente se clavó en
el dedo índice de la mano derecha. El resultado de la prueba de
VIH fue negativo. Inmediatamente la doctora empezó con la profilaxis
postexposición con zidovudina pero la interrumpió después de diez
días debido a los efectos adversos negativos. Aproximadamente dos
semanas después del piquete, la doctora presentó síntomas similares
a la gripe característicos de la infección con VIH. Se determinó
que era seropositiva para el VIH cuando se le practicó una prueba
tres meses después de la exposición por piquete [American Health
Consultants 1992b].
Caso
3
Después
de practicar una flebotomía a un paciente con SIDA, una trabajadora
sanitaria sufrió un piquete profundo con la aguja de flebotomía
utilizada. La sangre del tubo de extracción también salpicó en el
espacio entre la muñeca y el borde de los guantes de la trabajadora
sanitaria, contaminando de esta forma la piel de las manos, que
estaba agrietada. La trabajadora sanitaria se quitó los guantes
y se lavó las manos inmediatamente. Se practicó un examen de VIH
y el resultado fue negativo y se rehusó a seguir profilaxis con
zidovudina. Debido a que no se sabía si el paciente sufría de infección
de VHC y no había evidencia clínica de trastornos hepáticos, no
se practicó prueba de exposición al VHC a la trabajadora sanitaria.
Ocho meses después del incidente, se hospitalizó a la trabajadora
sanitaria con hepatitis aguda. Se determinó que era positiva al
VIH nueve meses después del incidente. Dieciséis meses después del
incidente, la prueba de anticuerpos al VHC dio resultado positivo
y se le diagnosticó infección crónica de VHC. Su condición clínica
continuó deteriorándose y falleció 28 meses después de la lesión
por piquete [Ridzon et al. 1997].
Caso
4
Durante
una broncoscopia para determinar la causa de la falta de aliento
de un paciente infectado con VHB, un trabajador sanitario sufrió
una lesión percutánea con una aguja de calibre 25 al extraer tejido
de los fórceps de biopsia. El trabajador no recibió profilaxis posterior
a la exposición con inmunoglobulina de hepatitis B o vacuna de la
hepatitis B. Aproximadamente 15 semanas después de la lesión por
piquete, el trabajador presentó fatiga, malestar e ictericia. Después,
se determinó que tenía enzimas anormales en el hígado y dio resultado
positivo en la prueba de antígeno de superficie de la hepatitis
B, cuadro característico de la infección aguda con hepatitis B.
Al paciente al que se practicó la broncoscopia se le diagnosticó
neumonía de Pneumocystis carinii y murió 8 meses después
de haberle sido diagnosticado sarcoma de Kaposi diseminado e infección
oportunista mayor. El trabajador lesionado no presentó complicaciones
médicas, y sus enzimas hepáticas y su salud volvieron a la normalidad.
Posteriormente dio resultados negativos a la prueba del antígeno
de superficie a la hepatitis B y resultados positivos a la prueba
del anticuerpo de superficie a la hepatitis B, lo cual indicaba
una recuperación de una infección de VHB. En un seguimiento realizado
15 meses después de la lesión por piquete, el trabajador también
dio resultados negativos a la prueba de VIH. No se contaba con suero
del paciente fallecido para realizar pruebas de anticuerpos [Gerberding
et al 1985].
Caso
5
En
1972, una enfermera sufrió una lesión por piquete en el dedo al
retirar una aguja hipodérmica del brazo de un paciente. En el momento
de la lesión, el paciente tenía hepatitis aguda aparente que no
era de tipo A ni B. La enfermera presentó hepatitis seis semanas
después de la lesión por piquete. Sus enzimas hepáticas siguieron
elevadas durante casi un año. Un examen posterior de las muestras
de suero de la enfermera y del paciente mostraron que ambos estaban
infectados con VHC. La muestra de suero inicial de la enfermera
tomada en 1972 dio resultado negativo a la prueba de anticuerpos
de VHC, pero una muestra tomada seis semanas después de la lesión
por piquete fue seropositiva. Aunque la enfermera estaba clínicamente
sana en el momento del informe, siguió siendo seropositiva al VHC
[Seeff 1991].
Uso
de Controles Técnicos Mejorados en una Estrategia de Prevención
Programas
completos de prevención de las lesiones por pinchazos
Los
asuntos de salud y seguridad pueden ser atendidos de la manera más
conveniente en el entorno de un programa completo de prevención
que tome en cuenta todos los aspectos del ambiente de trabajo y
que cuente con la participación de los empleados y el compromiso
de la gerencia. La aplicación de los controles mejorados de ingeniería
es uno de los componentes de un programa amplio de prevención de
este tipo. Ya que muchos de los dispositivos con funciones de prevención
de piquetes son nuevos, esta sección se ocupará fundamentalmente
de su uso, incluyendo características deseables, ejemplos y datos
que apoyen su efectividad. Sin embargo, otros factores de la estrategia
de prevención que deben ser tomados en cuenta incluyen la modificación
de las prácticas peligrosas de trabajo, los cambios administrativos
para responder a los peligros que las agujas plantean en el medio
ambiente (por ejemplo, eliminación expedita de los recipientes de
eliminación de agujas y dispositivos filosos llenos, educación y
concienciación sobre la seguridad, comentarios sobre las mejoras
en materia de seguridad, y las acciones realizadas para responder
a los problemas continuos. Varios autores han señalado la importancia
de un enfoque amplio [Krasinski et al. 1987; Hanrahan y Reutter
1997; DeJoy et al. 1995; Ramos-Gomez et al. 1997; Gershon et al.
1995]. Se ha hecho énfasis en el papel fundamental que desempeña
la formación apropiada en varios informes recientes de un mayor
número de infecciones del torrente sanguíneo vinculadas a un manejo
deficiente de los sistemas intravenosos sin agujas, principalmente
en el entorno clínico en el hogar [Cookson et al. 1998; Danzig et
al. 1995; Do et al. 1999; Kellerman et al. 1996]. En estos datos
se subraya la necesidad de una vigilancia de la seguridad del paciente
y una formación cuidadosa así como una vigilancia de las lesiones
ocupacionales al momento de empezar a utilizar un nuevo instrumento
médico.
Estudio
de caso de un programa exitoso y amplio de prevención
El
valor de un enfoque amplio se demuestra por su éxito en un informe
reciente de Dale et al. [1998]. Entre 1993 y 1996, el servicio de
flebotomía de una institución importante redujo la tasa de lesiones
por pinchazos en sus 200 flebotomistas a tiempo completo de 1,5
a 0,2 por cada 10.000 venipunciones realizadas. En comparación,
un estudio nacional realizado entre 1990 y 1992 halló una tasa promedio
de lesiones por pinchazos de alrededor de 0,94 por cada 10.000 procedimientos
[Howanitz y Schifman 1994]. Un análisis retrospectivo de los sucesos
que contribuyeron al éxito del servicio de flebotomía incluyó cambios
en las prácticas de educación y de trabajo, el uso de dispositivos
con mecanismos de seguridad e invitación a presentar reportes de
las lesiones. Estas intervenciones así como la aplicación de las
directrices de los CDC publicadas y de los estándares de patógenos
contenidos en la sangre de OSHA estuvieron vinculados a la disminución
constante de la tasa de lesiones observada. Los autores notaron
que un factor importante que contribuyó a este éxito fue un buen
entendimiento de las lesiones sufridas por el personal.
Características
deseables de los dispositivos con mecanismos de seguridad
Los
controles técnicos mejorados se encuentran con frecuencia entre
los enfoques más efectivos para reducir los peligros ocupacionales
y por lo tanto son un componente importante de un programa de prevención
de piquetes. Dichos controles incluyen la eliminación del uso innecesario
de agujas y la utilización de dispositivos con mecanismos de seguridad.
Varias fuentes han identificado las características deseables de
los dispositivos con mecanismos de seguridad [OSHA 1999c; FDA 1992;
Jagger et al. 1988; Chiarello 1995; Quebbeman y Short 1995; Pugliese
1998; Fisher 1999; ECRI 1999]. Entre estas características se pueden
mencionar las siguientes:
- El
instrumento no tiene aguja.
-
El
dispositivo de seguridad forma parte integral del instrumento.
-
El
dispositivo funciona preferiblemente de manera pasiva (es decir,
no requiere activación por parte del usuario). Si es necesaria
la activación del usuario, la función de seguridad se puede
accionar utilizando una sola mano y permite que las manos del
trabajador sigan detrás de la parte filosa expuesta.
-
El
usuario puede verificar fácilmente si la función de seguridad
está activada.
-
La
función de seguridad no puede ser desactivada y sigue proporcionando
protección luego de desechar el instrumento.
-
El
instrumento funciona de manera confiable.
-
El
instrumento es práctico y fácil de usar.
-
El
instrumento permite tratar al paciente de manera segura y efectiva.
Aunque
cada una de estas características resulta deseable, algunas no son
viables, aplicables o no están disponibles en algunas situaciones
sanitarias. Por ejemplo, siempre será necesario utilizar agujas
cuando no exista otra alternativa para penetrar la piel. Del mismo
modo, en algunos casos sería preferible utilizar una función de
seguridad que requiera ser activada por el usuario en lugar de utilizar
una función pasiva. Cada dispositivo debe ser considerado a la luz
de sus propios méritos y en última instancia en base a su capacidad
de reducir las lesiones en el lugar de trabajo. Las características
deseables enumeradas aquí deben por ello servir únicamente como
guía para el diseño y la selección de dispositivos.
Ejemplos
de diseños de dispositivos de seguridad
La
Figura 3 muestra algunos ejemplos de jeringas con dispositivos de
seguridad. Estos y otros ejemplos de diseños de dispositivos de
seguridad se enumeran de la forma siguiente:
-
Conectores
sin agujas para sistemas de goteo intravenoso (por ejemplo,
cánula sin punta para ser utilizadas en puertos perforados previamente
y conectores con válvulas que aceptan tubos intravenosos de
extremos cónicos o tipo luer)
-
Conectores
intravenosos con agujas protegidas (es decir, la aguja que va
conectada al sistema de goteo intravenoso está embutida de manera
permanente en una cubierta rígida de plástico que encaja por
encima de los puertos intravenosos)
-
Agujas
que se retraen dentro de una jeringa o portatubo de vacío
-
Cubiertas
deslizantes o con bisagras unidas a agujas de flebotomía, agujas
de alas de acero y agujas para toma de muestras de gases en
la sangre
-
Estuches
protectores para colocar el estilete intravenoso cuando éste
se retira del catéter
-
Protectores
deslizantes para agujas conectados a jeringas desechables y
portatubos de vacío
-
Agujas
de flebotomía y de alas de acero cuya punta se neutraliza automáticamente
(una cánula de punta roma colocada dentro de la aguja de flebotomía
avanza automáticamente más allá de la punta de la aguja antes
de retirar ésta de la vena—véase Figura 3)
-
Lancetas
retraíbles para pinchar dedos y talones
Figura
3. Tres ejemplos de jeringas con mecanismos de seguridad. (Estos
dibujos se presentan únicamente con fines didácticos y no implican
el respaldo de un producto en particular por parte de NIOSH.)
Evidencia
de efectividad
Cada
vez existe más evidencia que indica que los dispositivos con mecanismos
de seguridad reducen las lesiones por piquetes:
-
Los
sistemas de goteo intravenoso sin agujas o con agujas protegidas
han reducido la tasa de lesiones por pinchazos vinculadas a
conectores intravenosos en un 62% para alcanzar 88% [Gartner
1992; Yassi et al. 1995; Lawrence et al. 1997].
-
Las
lesiones sufridas al practicar flebotomías se redujeron en un
76% al utilizar agujas con mecanismo automático de neutralización,
66% con un protector de bisagra para agujas, y en un 23% con
agujas de alas de acero (tipo mariposa) dotadas de un protector
deslizante [CDC 1997a].
-
Las
lesiones sufridas al practicar flebotomías se redujeron en un
82% con un protector para agujas, pero un dispositivo de retapado
tuvo un impacto mínimo [Billiet et al. 1991].
-
El
uso de catéteres intravenosos más seguros en los que la aguja
queda aislada luego de ser usada redujeron la tasa de lesiones
vinculadas a la colocación de sistemas intravenosos en un 83%
en tres hospitales [Jagger 1996].
En
otros estudios también se documentaron reducciones sustanciales
en las lesiones por piquetes con el uso adecuado de sistemas sin
agujas o dispositivos con agujas de seguridad más nuevos utilizados
en programas amplios para la prevención de lesiones por piquetes
[NCCC y DVA 1997; Zafar et al. 1997].
Aunque
en esta sección se hace énfasis en los dispositivos con agujas dotados
de mecanismos de seguridad, los recipientes de eliminación de instrumentos
filosos también constituyen mecanismos de control importantes que
se deben considerar en un programa amplio de prevención de las lesiones
por pinchazo. NIOSH [1998] recientemente hizo un estudio de la ubicación,
uso y ventajas de los recipientes de eliminación de instrumentos
filosos.
Según
se evidencia en los ejemplos citados, muchos dispositivos con mecanismos
de seguridad disminuyen la frecuencia de lesiones por pinchazo,
pero por muchas razones no eliminan el riesgo completamente. En
algunos casos, el mecanismo de seguridad no se puede activar hasta
después de retirar la aguja del paciente, por lo que queda expuesto
el extremo filoso. Algunos trabajadores sanitarios no activan el
mecanismo de seguridad, o éste puede fallar. En el caso de algunos
dispositivos, es posible que los usuarios desactiven los mecanismos
de seguridad. Por ejemplo, en el caso de algunos sistemas de goteo
intravenoso sin aguja, se puede conectar algunas partes del sistema
con agujas. El conocimiento de los factores que contribuyen a que
un dispositivo sea seguro y la promoción de aquellas prácticas que
favorezcan la efectividad de la prevención son por lo tanto componentes
importantes de la planificación de prevención.
Conclusiones
Las lesiones por piquetes siguen siendo una causa importante
y constante de exposición a enfermedades graves y mortales en los
trabajadores sanitarios. Se requiere de mayores esfuerzos de colaboración
por parte de los interesados a fin de prevenir las lesiones por
piquetes y las consecuencias graves que pueden ocurrir. Dichos esfuerzos
se llevan a cabo de manera más eficiente por medio de un programa
amplio que tome en cuenta los factores institucionales y de conducta
así como aquellos relacionados con los dispositivos que contribuyen
a que los trabajadores sanitarios sufran lesiones por pinchazos.
En el marco de estos esfuerzos, resulta fundamental la eliminación
de dispositivos dotados de agujas en aquellos casos en los que existan
alternativas seguras y efectivas así como el diseño, evaluación
y uso de dispositivos con mecanismos de seguridad.
Recomendaciones
Selección
y evaluación de dispositivos con agujas dotados de mecanismos de
seguridad
Existe
un mayor número y variedad de dispositivos con agujas dotados de
mecanismos de seguridad, pero muchos de estos dispositivos sólo
tienen un uso limitado en el lugar de trabajo. Por esta razón las
organizaciones y trabajadores sanitarios podrían tener dificultades
para seleccionar instrumentos apropiados. Aunque estos dispositivos
están diseñados para fomentar la seguridad de los trabajadores sanitarios,
deben ser evaluados a fin de garantizar que
—el
dispositivo de seguridad funciona de manera efectiva y confiable,
—el
instrumento resulta aceptable para el trabajador sanitario, y
—el
instrumento no tiene un impacto negativo en el tratamiento del
paciente.
A
medida que los empleadores comiencen a utilizar instrumentos dotados
de agujas con mecanismos de seguridad, podrán aplicar distintas
directrices para evaluar y seleccionar los productos. Estas directrices
son tomadas en parte de publicaciones y otras fuentes que ofrecen
planes, formularios de evaluación e información relacionada en esta
nueva área [Chiarello 1995; Fisher 1999; SEIU 1998; EPINet 1999;
Pugliese y Salahuddin 1999]. Aunque los entornos sanitarios están
aplicando el uso de instrumentos con agujas dotados de mecanismos
de seguridad, deberían obtener ayuda de las organizaciones profesionales
correspondientes, grupos comerciales y fabricantes para obtener
información acerca de los instrumentos y procedimientos apropiados
para entornos específicos (por ejemplo, consultorios odontológicos).
En secciones posteriores de esta Advertencia se enumeran otras fuentes
de información (véase Referencias, Información adicional,
y Lecturas sugeridas). Además, OSHA recibió casi 400 respuestas
a su solicitud pública de información para prevenir la exposición
ocupacional a los patógenos contenidos en la sangre a través de
lesiones percutáneas [63 Fed. Reg. 48250 (1998); OSHA 1999c]. Esta
información incluye numerosos reportes acerca de la aplicación exitosa
de los programas de prevención de lesiones por piquete, y podría
ser útil para las instituciones médicas cuando establezcan sistemas
de rastreo de lesiones, enfoques preventivos y uso de instrumentos
más seguros.
A
continuación se enumeran brevemente los elementos principales de
un proceso de selección y evaluación de dispositivos con agujas
dotados de mecanismos de seguridad:
-
Formar
un equipo multidisciplinario que incluya trabajadores para (1)
diseñar, aplicar y evaluar un plan para reducir las lesiones
por piquetes en la institución y (2) evaluar dispositivos con
agujas dotados de mecanismos de seguridad.
-
Identificar
prioridades basadas en las evaluaciones de la forma en que se
presentan las lesiones por pinchazos, los patrones de uso de
instrumentos en la institución, así como los datos locales y
nacionales relativos a las lesiones y las tendencias de transmisión
de la enfermedad. Conceder la mayor prioridad a los dispositivos
con agujas dotados de mecanismos de seguridad que tendrán el
mayor impacto en la prevención de infección ocupacional (por
ejemplo, agujas hueras usadas en venas y arterias).
-
Al
seleccionar un dispositivo más seguro, identifique el ámbito
de uso anticipado en la instalación sanitaria así como cualquier
técnica especial o factores de diseño que puedan afectar su
seguridad, eficiencia y aceptación por parte del usuario. Consulte
fuentes de información publicada, disponibles en la Internet
o en otros medios acerca de la seguridad y desempeño general
del dispositivo.
-
Realizar
una evaluación del producto, asegurándose de que los participantes
representan el espectro de usuarios potenciales del producto.
Los siguientes pasos son importantes para una evaluación exitosa
del producto:
- Instruir
a los trabajadores sanitarios acerca del uso correcto del
nuevo dispositivo.
-
Establecer
criterios y medidas claras para evaluar el dispositivo en
cuanto a la seguridad del trabajador sanitario y el tratamiento
del paciente. (Se pueden obtener formularios de evaluación
de los mecanismos de seguridad en las referencias mencionadas
anteriormente.)
-
Realizar
seguimiento in situ para obtener comentarios informales,
identificar problemas y proporcionar asesoría adicional.
-
Realizar
un seguimiento luego de que se comience a utilizar el nuevo
dispositivo para determinar si se requiere instrucción adicional,
solicitar comentarios informales sobre la experiencia del trabajador
sanitario con el dispositivo (por ejemplo, utilizar un buzón
de sugerencias) e identificar posibles efectos adversos en el
tratamiento de los pacientes causados por el dispositivo.
Será
necesario realizar una evaluación continua de los dispositivos y
opciones actuales. Del mismo modo que cualquier otra tecnología
en evolución, el proceso será dinámico, y a medida que se acumule
experiencia, surgirán mejores dispositivos con mecanismos de seguridad.
Recomendaciones
para los empleadores
Para
proteger a los trabajadores sanitarios de las lesiones por piquete,
los empleadores deben proporcionar un ambiente de trabajo seguro
que incluya dispositivos con agujas más seguros y programas de seguridad
efectivos. Muchos tipos de dispositivos con agujas están vinculados
a las lesiones por piquete, y estas lesiones pueden ocurrir de muchas
maneras. Por ello se debe considerar el uso de una combinación de
estrategias de prevención. Los empleadores deben dar los siguientes
pasos para poner en práctica un programa para reducir las lesiones
por piquetes y fomentar la participación de los trabajadores en
estos esfuerzos.
-
Los
empleadores de trabajadores sanitarios deben llevar a la práctica
controles técnicos mejorados a fin de reducir las lesiones por
piquete:
- Eliminar
el uso de dispositivos con agujas cuando existen alternativas
seguras y efectivas. El ejemplo más obvio de uso innecesario
de una aguja es el uso de agujas expuestas para tener acceso
a partes de un sistema de goteo intravenoso o conectarlas.
Desde hace más de diez años se dispone de sistemas de goteo
intravenoso sin agujas así como agujas cubiertas a fin de
eliminar o aislar el peligro. Examine la información de
su propia institución para identificar o usos innecesarios
de agujas.
-
La
reducción de las lesiones por pinchazos se puede lograr de manera
más efectiva cuando se incorpore el uso de controles técnicos
mejorados en un programa completo en el que participen los trabajadores:
- Analice
las lesiones por pinchazos y otros objetos filosos en su
lugar de trabajo a fin de identificar los peligros y tendencias
de ocurrencia de lesiones. Se debe compilar y evaluar
los datos provenientes de reportes de lesiones a fin de
identificar (1) dónde, cómo, con cuáles dispositivos y cuándo
ocurren las lesiones y (2) los grupos de trabajadores sanitarios
afectados.
-
Establezca
prioridades y estrategias de prevención examinando información
local y nacional acerca de los factores de riesgo de lesiones
por pinchazos y esfuerzos de intervención exitosos. Los
procedimientos y dispositivos que han contribuido a la transmisión
de enfermedades (por ejemplo, dispositivos utilizados para
tener acceso a una vena o arteria) deben ser objeto de la
mayor prioridad de intervención. Consulte las fuentes locales
y nacionales en busca de información sobre dispositivos
y prácticos que han contribuido a una reducción en el número
de lesiones.
-
Asegúrese
de que los trabajadores sanitarios reciban la debida instrucción
acerca del uso y eliminación seguros de las agujas.
Los trabajadores sanitarios y estudiantes de profesiones
relacionadas con la salud deben recibir la debida instrucción
acerca del uso correcto de dispositivos con agujas y el
debido énfasis en su protección personal al manipular estos
dispositivos. A medida que surjan dispositivos más seguros,
la instrucción de los trabajadores es esencial para asegurar
el uso apropiado.
-
Modificar
las prácticas de trabajo que plantean peligro de pinchazos
a fin de hacerlas más seguras. Entre los peligros que
se pueden eliminar al modificar prácticas de trabajo se
incluyen las lesiones debidas a retapado, no desechar un
dispositivo con aguja adecuadamente, pasar o transferir
dicho dispositivo, y transferir sangre o fluidos corporales
de un dispositivo a un recipiente para muestras. Del mismo
modo, la toma de muestras puede coordinarse a fin de reducir
el número de veces que se usa las agujas con un paciente.
Así se disminuye el riesgo del trabajador y la molestia
del paciente. En algunos casos, el uso de dispositivos con
mecanismos de seguridad reducirá o eliminará estos riesgos.
En todos casos, incluir a los trabajadores sanitarios ayudará
a identificar y resolver asuntos de seguridad. Por eso los
dueños deben revisar procedimientos actuales para reportar
y tratar peligros relacionados a agujas y otros objetos.
-
-
-
Promover
una conciencia sobre la seguridad en el sitio de trabajo.
Muchas lesiones por pinchazos son el resultado de circunstancias
inesperadas tales como un movimiento repentino de un
paciente o colisión con un compañero de trabajo o con
un dispositivo con aguja. Los trabajadores sanitarios
deben recibir formación para estar constantemente alertas
al potencial de lesión cuando se está utilizando una
aguja expuesta o algún otro dispositivo filoso. Varios
factores influencian la adopción de prácticas seguras
por los trabajadores sanitarios [Dejoy et al. 1995;
Murphy et al. 1996; Gershon et al. 1995;]. Estos trabajadores
consideran las necesidades del paciente antes de su
propia seguridad. Es menos probable que tomen una medida
de seguridad que requiera pasos adicionales o que los
trabajadores consideran como una interferencia con el
cuidar al paciente. Por eso, los dueños deben tratar
los peligros que contribuyen a las lesiones por piquetes
de aguja y actitudes y otras barreras en la organización
que afectan a los prácticos seguros [Hanrahan and Reutter
1997].
-
-
Establecer
procedimientos para la presentación de reportes y alentar
a reportar y hacer un seguimiento oportuno de todas
las lesiones por pinchazos y objetos filosos. Es
fundamental presentar reportes para (1) asegurar que
todos los trabajadores sanitarios reciban tratamiento
médico adecuado luego de la exposición y (2) proporcionar
un registro para evaluar el peligro de lesiones por
pinchazos en el sitio de trabajo.
-
Evaluar
la efectividad de los esfuerzos de prevención y proporcionar
comentarios acerca del desempeño. Los empleadores
necesitan asegurarse de que los trabajadores sanitarios
adopten las estrategias de prevención recomendadas y
de que los cambios que realicen surtan el efecto deseado.
Por ello deben proporcionar un foro para evaluar las
percepciones del trabajador, evaluar el cumplimiento
e identificar problemas.
Recomendaciones
para los trabajadores
Para
protegerse a sí mismos y a sus compañeros de trabajo, los trabajadores
sanitarios deben estar conscientes del peligro de las lesiones por
pinchazos y deben utilizar dispositivos de seguridad y prácticas
de trabajo mejoradas como se indica a continuación:
-
Evite
el uso de agujas cuando existan alternativas seguras y efectivas.
-
Ayude
a su empleador a seleccionar y evaluar dispositivos con mecanismos
de seguridad.
-
Utilice
los dispositivos con mecanismos de seguridad proporcionados
por su empleador.
-
Evite
volver a tapar agujas.
-
Haga
los preparativos de manipulación y eliminación seguras antes
de iniciar cualquier procedimiento en el que se utilicen agujas.
-
Elimine
rápidamente los dispositivos con agujas usados en los recipientes
apropiados de eliminación de objetos filosos.
-
Reporte
todas las lesiones con agujas y otros elementos filosos rápidamente
para asegurarse de recibir el tratamiento de seguimiento adecuado.
-
Informe
a su empleador acerca de los peligros de agujas que usted observe
en su ambiente de trabajo.
-
Participe
en el adiestramiento sobre patógenos transmitidos en la sangre
y siga las prácticas de prevención de infección recomendadas,
incluyendo vacunación contra hepatitis B.
Fuente
Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional
http://www.cdc.gov/spanish/niosh/index.html
Más
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