Qué es el herpes genital?

El herpes genital es una infección viral común causada por el virus herpes simple (VHS). Existen dos tipos de este virus: los tipos 1 y 2: VHS-1 y VHS-2. 

Este virus produce ampollas dolorosas en los genitales y las zonas circundantes.

El herpes genital es una condición común, especialmente en personas de 20 a 24 años.

Lugares afectados por el virus del herpes

  • Genitales
  • Ano y zona perianal
  • Las nalgas
  • La parte superior de los glúteos
  • La boca
  • Los labios o la cara

 La infección en los labios o en la cara da como resultado el herpes facial, el cual incluye al herpes labial.

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Infecciones por virus del herpes

El virus invade el cuerpo humano, a menudo a través de una lesión en la piel o a través de la mucosa de la boca y del área genital.

Una vez dentro de la célula humana, el virus utiliza el material de la célula húesped para reproducirse (proceso conocido como replicación).

En este proceso la célula es destruida. La destrucción de la célula huésped es responsable de los signos característicos (ampollas, etc.) y los síntomas (hormigueo, dolor, etc.) de un episodio herpético.

Además de entrar y tomar posesión de las células en el sitio de la infección, las partículas del virus penetran en las fibras nerviosas sensoriales en el sitio de la infección, y proceden a desplazarse hacia donde comienza la fibra.

Las fibras nerviosas sensoriales llevan señales que nos permiten sentir el dolor, el tacto, el frío, la luz, etc. Las fibras nerviosas sensoriales parten de un pequeño racimo de células conocido como ganglio sensorial.

En el caso del herpes facial, el virus se instala en un ganglio en la base del cráneo, conocido como el ganglio trigémino. En el caso del herpes genital, el virus se refugia en el ganglio sacro, situado cerca edel final de la médula espinal.

Una vez que el virus llega al ganglio, permanece allí por el resto de nuestras vidas. Periódicamente, el VHS se reactiva en el ganglio y las partículas del virus viajan por la fibra nerviosa hacia la piel o mucosas, para causar síntomas recurrentes.

El herpes simple no es el único virus con el que muchos de nosotros vivimos. Cualquiera que haya tenido varicela hospeda el virus varicella zoster. Este virus permanece mayormente dormido, aunque puede reactivarse, pero sólo muy raramente.

Cuando esto sucede, las partículas del virus abandonan los ganglios nerviosos, viajan hacia abajo por las fibras del nervio hasta la piel y causan las lesiones herpéticas.

Una vez que un virus penetra en nuestro cuerpo, se producen anticuerpos para luchar contra él. Los anticuerpos se encuentran en la sangre y son importantes para la defensa natural del organismo (respuesta inmune).

Ellos continúan siendo producidos por varias semanas luego del episodio inicial. Con el herpes genital, los anticuerpos ayudan a que los síntomas recurrentes sean más leves que el primer episodio.

Es interesante notar que es bastante común hallar anticuerpos en la sangre de personas que aparentemente nunca han experimentado un episodio de herpes genital.

Ya sea que el episodio fuera tan leve que la persona no advirtiera que estaba sucediendo, o que fuera diagnosticado como otra enfermedad, o que no se presentaran por completo síntomas, y por lo tanto no se hubiera reconocido como tal.

La infección por herpes genital se produce a través del contacto de los genitales con el virus apresente en una pareja con herpes activo (esto puede ser resultado del contacto genital u oral).

El primer episodio es llamado infección primaria o inicial, y es en esta etapa que algunos virus se albergan en los ganglios nerviosos.

Los episodios subsiguientes, conocidos como recurrencias, se producen cuando el virus se replica en el ganglio, liberando partículas del virus que viajan por el nervio de vuelta al sitio de la infección inicial.

Sitios de la infección del herpes genital

En las mujeres, las áreas genitales más comúnmente afectadas son la vulva y la entrada a la vagina. Las lesiones pueden a veces desarrollarse también en el cuello uterino.

En los hombres, las lesiones son más comunes en el glande (final del pene), el prepucio y el cuerpo del pene. A veces las llagas pueden desarrollarse en los testículos.

Menos comúnmente, tanto hombres como mujeres pueden experimentar lesiones alrededor del ano, las nalgas y la parte superior del muslo.

Infecciones recurrentes por el virus del herpes

Algunas personas no experimentan recurrencias con síntomas, pero para aquellos que sí las experimentan, éstas son generalmente más cortas y menos severas que el episodio inicial.

Con el tiempo, las recurrencias pueden disminuir tanto en la severidad como en frecuencia, aunque no existe una evidencia definitiva de que esto suceda.

Habitualmente las recurrencias son precedidas por síntomas de alerta  tales como hormigueo, picazón, quemazón o dolor.

Como con el episodio inicial, existe una gran variación en las experiencias de recurrencia de las personas.

Aproximadamente el 80% de los que presentan un primer episodio causado por el VHS-2 tendrán al menos una recurrencia, mientras sólo el 50% de las personas con VHS-1 experimentarán una recurrencia.

La frecuencia de  recurrencia es de cuatro a cinco veces en los dos primeros años después de ser infectado

Lea también: Diagnóstico del herpes genital

El herpes genital puede ser evasivo

Al menos ocho de cada 10 personas que portan el virus no saben que han sido infectadas, porque a menudo hay pocos o ningún síntoma inicial.

Sin embargo, ciertos factores desencadenantes pueden activar el virus, causando un brote de herpes genital.

La severidad de los síntomas de herpes genital puede variar en gran forma de una persona a otra.

El episodio inicial puede ser tan leve como para pasar inadvertido y una primera reccurencia puede ocurrir muchos años luego de la primera infección.

Hasta el 60% de las personas que presentan infección por VHS genital no muestran signos de la enfermedad y no saben que están infectadas. Estas personas son, sin embargo, capaces de transmitir el virus a otras.

En tales casos, un evento de herpes genital puede llevar a confusión y desconcierto en personas incapaces de comprender la súbita aparición de la infección y la aparente transmisión por otra persona.

Qué desencadena el herpes genital?

El episodio inicial usualmente ocurre dos a 12 días luego del contacto sexual con una persona con infección activa.

La recurrencia tiene lugar cuando el virus se replica en los ganglios nerviosos y las partículas del virus viajan por el nervio al sitio de la infección primaria en la piel o en las membranas mucosas (p.ej. el epitelio húmedo de la boca, vagina, etc).

Aunque no se sabe exactamente por qué el virus se reactiva en varias oportunidades, los factores causales pueden separarse entre físicos y psicológicos.

Físicos

Los factores físicos difieren de persona a persona.

  • Estar agotado
  • Sufrir de otras infecciones genitales (que afecten el área local de la piel)
  • La menstruación
  • Beber mucho alcohol
  • Exposición del área a la luz del sol intensa
  • Las condiciones que hagan a una persona inmunocomprometida (cuando el sistema inmune no está funcionando normalmente)
  • Períodos prolongados de stress


La fricción o daño de la piel, causada por ejemplo por la relación sexual, puede también conducir a una recurrencia.

En resumen, todo lo que disminuya su sistema inmune o cause daño local puede desencadenar las recurrencias.
  

Psicológicos

Estudios recientes sugieren que los períodos de stress prolongado pueden causar recurrencias más frecuentes. Es también común experimentar stress y ansiedad como resultado de sufrir recurrencias.

 

Transmisión de la infección

Las personas con herpes pueden infectar cuando se presentan los síntomas de un episodio de herpes como también cuando no existen síntomas.

Las personas que experimentan un episodio de herpes, ya sea facial o genital, deberían considerarse infecciosas desde el comienzo del episodio hasta la curación de la última úlcera.

Las lesiones de herpes facial (p.ej. herpes labial) son también una fuente de transmisión con la práctica del sexo oral. Consecuentemente, el sexo oral debe evitarse si un integrante de la pareja presenta un ataque de herpes facial.

El virus infeccioso puede todavía estar presente en las personas sin lesiones evidentes, durante períodos de diseminación asintomática del virus. Esta diseminación asintomática no puede predecirse, pero se sabe que sucede al menos en el 5% de los días.

Ocasionalmente, una pareja en una relación a largo plazo puede desarrollar síntomas de herpes por primera vez. A menudo esto se debe a que uno o ambos miembros de la pareja son portadores del VHS sin saberlo.

La súbita aparición de herpes no necesariamente implica una transmisión reciente de parte de alguien fuera de la relación.

La posibilidad de transmitir el herpes puede ser reducida evitando el sexo cuando los signos de herpes están presentes, y usando preservativos en los períodos entre episodios

Qué significa tener herpes genital?

La infección primaria por VHS genital puede ser severa e involucrar síntomas generalizados parecidos a la gripe.

Esto, combinado con el dolor y la molestia de las lesiones y, en algunos casos, con la infección bacteriana secundaria, puede conducir a que las personas a sientan abatidas.

Afortunadamente, la recuperación es rápida una vez que las ampollas han curado.

Relaciones sexuales

Las personas con herpes genital recurrente pueden reconsiderar algunos aspectos de la intimidad sexual. Por ejemplo, usar formas no genitales de contacto sexual durante un episodio activo.

Esto significa también considerar si, cómo y cuándo usted va a decirle a su pareja sexual que padece de herpes genital (ver Herpes y relaciones: Cómo decirlo).

Dado el estigma social que parece rodear al herpes genital, es preferible preparar sus pensamientos por adelantado antes de decírselo a alguien.

La mayoría de las personas reaccionan brindando apoyo cuando se les confiesa, y aprecian y respetan su coraje y honestidad. La persona que elige no decírselo a su pareja sexual, se arriesga a cargar con el miedo, la culpa y el secreto.

En el desarrollo de una relación, donde ambas partes comprenden completamente la posibilidad de transmisión, la decisión de no usar un preservativo puede ser acordada.

Para las personas que experimentan muy frecuentes recurrencias de herpes, y cuyo patrón de relaciones sexuales está severamente perturbado, la terapia antiviral, que reduce la frecuencia de recurrencias, puede ayudar a recuperar una vida sexual más aceptable.

Fertilidad

El herpes genital no es hereditario. El virus no tiene efecto sobre la fertilidad y no es transmitido a través del esperma o de los óvulos de la mujer.

Tratamiento

Aunque no hay cura para el herpes genital, los síntomas generalmente se pueden controlar con medicamentos antivirales.

Lea también: Tratamiento del herpes genital

Complicaciones 

En casos raros, las ampollas causadas por el virus del herpes  pueden infectarse por  bacterias. Si esto sucede, podría causar una infección de la piel que se puede propagar a otras partes de su cuerpo, como los labios, las manos o los dedos.

En casos muy raros, el virus puede propagarse a otras zonas del cuerpo, como el cerebro, los ojos, el hígado o los pulmones.

Las personas con un sistema inmunológico debilitado están en mayor riesgo de estas complicaciones. Por ejemplo, las personas con VIH o los que usan ciertos medicamentos.

Herpes neonatal

El herpes neonatal ocurre cuando un bebé se infecta con  el virus del herpes  alrededor del momento del nacimiento. Puede ser grave y, en algunos casos, fatal. Sin embargo, es un enfermedad poco frecuente. 

Lea también: Infección por el virus herpes durante el embarazo

Fuente

GeoSalud, revisado y actualizado el 18 de abril del 2013
GeoSalud, revisado y actualizado el 30 de junio del 2016

 


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