Diagnóstico del herpes genital

El herpes genital es causado por virus del herpes simple tipo 1 o tipo 2.

Algunos médicos con experiencia pueden iniciar el tratamiento con solo realizar el examen físico del paciente y observar las lesiones características del virus herpes en los genitales, alrededor de ano o en la boca (pequeñas ampollas llenas de líquido seroso).

Las ampollas se rompen y dejan úlceras dolorosas que puede tomar semanas para sanar. 

No obstante, se recomienda hacer pruebas para el diagnóstico del herpes a las personas que tienen síntomas para confirmar que están infectadas. 

Las pruebas permiten al médico  informar al paciente  acerca del pronóstico de la enfermedad, qué medicamentos están disponibles para ayudar a controlar la enfermedad y cómo se puede reducir el riesgo de propagar la infección a su pareja.

El herpes genital se pueden diagnosticar con mayor facilidad y precisión cuando la infección está todavía activa, por lo que es recomendable buscar atención médica tan pronto como se presentan los síntomas.

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Pruebas para la detección del virus herpes

Cultivo del virus 

Esta prueba consiste en tomar una muestra de tejido o raspado de las llagas para su análisis en el laboratorio.

Prueba de reacción en cadena de polimerasa (PCR)

La prueba preferida para los pacientes con úlceras genitales activas es la detección de ADN del virus herpes por la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). 

Debido a que la detección del ADN viral mediante PCR es una prueba  más sensible; y, además, permite obtener resultados más rápidos y precisos, cada vez se utiliza con más frecuencia.

La prueba de ADN viral requiere la recolección de una muestra del líquido que se encuentra en las ampollas. La muestra se recoge usando un hisopo de algodón.

La muestra se envía a un laboratorio para cultivar el virus  o para hacer la prueba en busca del ADN del virus del herpes simple. Esta prueba permite determinar que tipo de virus herpes afecta el paciente (virus herpes 1 o 2).

Debido a que la diseminación viral es intermitente, la falta de detección del virus del herpes por cultivo o mediante la detección del ADN viral no indica la ausencia de infección por el virus herpes. 

En estos casos la aparición de brotes recurrentes permite hacer el diagnóstico.

Pruebas en sangre

Las pruebas serológicas son análisis de sangre que detectan los anticuerpos contra el virus del herpes. Varias pruebas serológicas basados en ELISA están disponibles comercialmente.

Para el paciente sintomático, la realización tanto de pruebas para la detección del virus como para la detección de anticuerpos puede determinar si se trata de una nueva infección o si es una infección antigua que esta en fase de reactivación (brote)

Detección de otras enfermedades de transmisión sexual

Si usted solicita la consulta de un médico por sospecha de tener herpes genital también se le pueden solicitar pruebas para otras enfermedades de transmisión sexual.

Usted no tiene que estar de acuerdo con estas pruebas, pero se recomienda que lo haga. Las pruebas sólo pueden llevarse a cabo con su consentimiento.

Puede que tenga que dar una muestra de orina o de sangre para hacer pruebas para la detección de otras enfermedades de transmisión sexual.

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Autor: Dr. Carlos Muñoz Retana

​Actualizado: 29 de Agosto, 2018