Calzado del Bebe y del Niño

Contenido de este artículo

Características generales del calzado fisiológico

Acontinuación se describen las características básicas del calzado (zapatos) más adecuado para bebés, niños y niñas. El calzado fisiológico, es aquel que cubre al pie respetando todas sus partes a la vez que facilita elequilibrio estático y dinámico y facilita el normal desarrollo de la marcha.

El calzado para ser cómodo e higiénico, deberá adaptarse a los cambios de volumen que sufre el pie en cada paso y a lo largo del día. Además de permitir una perfecta circulación arterial, linfática y venosa y facilitar a la musculatura que pueda realizar pequeños ejercicios para mantener su función y evitar la atrofia muscular.

Ser impermeable al agua para que el usuario no se moje en el tiempo lluvioso, así como la de absorber el paso del aire y el vapor de agua a su través para que pueda eliminarse el sudor y continue seco el pie. Poseer una buena adherencia al suelo, sobre todo en tiempo húmedo para que no resbale. Al secarse no desarrollarse anomalías por contracción que perjudiquen una nueva utilización.
Para ampliar su estudio, vamos a dividir el presente apartado en los siguientes grupos:

  1. Calzado del bebé.
  2. Calzado del niño.

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Calzado de bebé

Definimos este calzado, hasta que el niño camina con cierta soltura, lo que suele suceder alrededor de los 18 meses, por lo que el calzado que se utilice en este período, será de importancia fundamental para el desarrollo normal del pie. Teniendo en cuenta que, según la mayoría de los estudios, el pie del niño en un porcentaje próximo a la totalidad es casi normal aunque pueda presentarse plano porque el panículo adiposo produce esta sensación.

Por lo que se puede decir que es un pie grasoso que debe ser cuidado al máximo y permitirle su desarrollo normal para lo cual debe usar un calzado “no ortopédico” para cuando comience a caminar. Antes no debe calzarse este pie, sino que debe dejarse en total libertad para que el niño pueda incluso llevárselo a la boca y estimular de esta forma el movimiento del pie.

Este pie lo único que necesita es un calcetín para protegerse del frío cuando la temperatura lo requiera. Es importante asegurarse de que al niño no se le calce al menos hasta que empiece a mantenerse de pie.

Cuando nacemos, el pie presenta una sensibilidad al tacto mucho más acusada que la de la mano, y mantiene este privilegio hasta los 8 meses aproximadamente. Durante el período previo al inicio de la deambulación, el niño deberá permanecer con el pie completamente descalzo mientras esté en la cuna y, como antes se ha dicho, protegido con calcetines de fibras naturales (algodón, lana). En el caso de que abandone la cuna y sólo en el momento de caminar, se dotará al pie del bebé de calzado propiamente dicho.

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Características que debe tener el calzado del bebé

  • Debe ser diferenciado para ambos pies.
  • No debe llevar tacón y si lo lleva ser muy suave y de poca altura de 1a 3 mm.
  • Es más conveniente usar botita para evitar que el bebé se descalce con facilidad. No tendrá borde ni costuras internas para evitar roces en una piel tan delicada.
  • Suela flexible a la vez que resistente.
  • Contrafuerte duro para evitar la inclinación interna del pie o hacia dentro.
  • Estar en su totalidad fabricado de piel.
  • Anchura de antepié suficiente para que los dedos se puedan mover con facilidad.
  • La suela deberá ser rugosa para evitar que el pie resbale.

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Calzado del niño

Este segmento de edad resulta muy amplio, ya que abarca, a efectos del presente estudio desde que el niño tiene una cierta estabilidad hasta la edad juvenil, por lo que en tan amplio margen de tiempo serán diferentes las exigencias del calzado, sin embargo tenemos que hacer un compendio y dar unas normas generales.

Existen opiniones dispares acerca de si el niño debe calzarse con botitas o con zapato. Se sabe que es un error aconsejar el uso de botas para ajustar el tobillo ya que, si los materiales empleados en su confección son los adecuados, no sostendrán en lo más mínimo el tobillo, debido a que se doblan al hacer cualquier movimiento. Por el contrario si la bota estuviera confeccionada con materiales muy duros, puede ser que se sujetara la articulación de la mortaja, pero esto produciría la atrofia de los músculos y ligamentos que intervienen en su mantenimiento. Con lo cual lo único que se hubiera hecho es que este niño perdiera estabilidad y, por tanto, equilibrio.

De lo anterior se deduce que el mejor calzado para el niño es el de caña baja, o mejor aún resultaría de la representada por el calzado tipo botín americano porque a los niños, se les suele comprar el calzado un poco más largo que la longitud de su pie para permitir a éste su normal crecimiento. Sin embargo, si es muy bajo de caña y no va bien sujeto puede descalzarse el talón. Con el botín se soluciona este problema y además no interfiere en la normal fisiología de la articulación del tobillo. Como acabamos de ver, la bota en los niños no tiene más utilidad que la de proteger del frío o de los golpes.

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Características del calzado de los niños

 

  • Distinto para cada pie.
  • Horma fisiológica en torno al eje longitudinal recto.
  • Contrafuertes rígidos, si es posible indeformables.
  • Suela flexible e indeformable o lo que es lo mismo, resistente a la torsión.
  • Extremo anterior espaciado para permitir el libre movimiento de los dedos.
  • Puntera reforzada para proteger de los golpes.
  • Enfranque resistente para evitar torsiones.
  • Altura suficiente en puntera para evitar el roces en las uñas.
  • Es importante evitar las costuras que puedan lesionar la piel del niño y que los tintes y productos químicos empleados en su elaboración no produzcan alergias.
  • La suela del zapato debe ser firme, preferiblemente de cuero reforzado y construida con su borde interno en línea recta, y redondeada en la punta, ya sea en la parte correspondiente a los dedos, para facilitar el necesario movimiento de éstos y lo bastante amplia para poderse ajustar al pie corto y rollizo del niño.
  • El tacón del zapato y la parte posterior del talón o contrafuerte deben ser lo suficiente estrechos para obtener un buen ajuste en la parte posterior del pie. Esta parte posterior de talón del zapato debe ser lo bastante alta para crear una especie de bóveda alrededor de la cara posterior de la parte trasera del pie, sobre el nivel del tobillo, y curvarse luego hacia abajo a lo largo de los lados interno y externo.. Si el pie se desliza fuera del zapato del niño, después de haberlo sujetado suficientemente con los cordones, indica que el talón del zapato no está construido adecuadamente y no sostiene bien el talón del pie. Puede ser que, la parte posterior del pie sea muy estrecha e incluso el zapato mejor construido sostenga con solidez el talón.

  • El zapato debe estar compuesto por un tacón de goma, entre 5 y 10 mm de espesor. Esto no sólo pro­porciona al niño una estabilidad en el impulso necesario para la deambulación, sino que, cuando el tacón de goma está colocado debajo del cuero de la suela del tacón, además tiene la función de indicar a la madre cuando ha llegado el momento de cambiarlo por otro nuevo. Hoy en día existen materiales sintéticos que cumplen con esta función de base y soporte que lleva a cabo la suela y el tacón 8,82.
  • El enfranque (el espacio de la suela que no se apoya en el suelo) de la suela debe ser rígido (resistente a la torsión helicoidal limitando los movimientos de prono-supinación). Además es recomendable, una mayor flexibilidad a nivel metatarsal y dedos para facilitar el paso y dar flexibilidad al pie 8.
  • El zapato debería permitir la movilidad de los dedos, porque si es corto, favorece la aparición de dedos en garra y helomas dorsales e interdigitales (callos), así como traumatismos en el dorso de las uñas.
  • La anchura máxima del pie y del calzado debe coincidir, de no ser así el zapato actúa como si fuera corto.
  • El dorso del calzado es preferible con correas anchas o cordones, para que no opriman en exceso y se ajusten mejor al volumen del pie.
  • El quebrante de la puntera (la elevación de la suela con respecto al piso) debería tener una altura de 5 a 10mm/ para facilitar el paso.
  • Los zapatos tipo “mocasin “ no son aconsejables, porque al caminar pueden dejar descalzo el talón y provocar roces en el contrafuerte posterior.

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Fuente
Manual del Pie Diabético.
Ramón Martínez López.
ramon@ geosalud.com

www.neoreiki.org

Geosalud 15 enero del 2015

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