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Vacuna de la Hepatitis
B
Primera
vacuna contra el cáncer
- La vacuna
contra la hepatitis B previene la enfermedad de la hepatitis B
y las graves consecuencias que esta enfermedad genera como el
carcinoma hepatocelular (cáncer del hígado). Por esta razón, esta
es la primera vacuna contra el cáncer.
Segura y
efectiva
- Las comunidades
médicas, científicas, y de salud pública favorecen firmemente
el uso de la vacuna contra la hepatitis B como un modo seguro
y efectivo para prevenir la enfermedad y la muerte.
- Los datos
científicos muestran que la vacuna contra la hepatitis B es segura
para bebés, niños y adultos.
- No hay evidencias
confirmadas que indiquen que la vacuna contra la hepatitis
B causa enfermedades crónicas.
- Para asegurar
un estándar alto de seguridad con las vacunas, varias agencias
federales constantemente evalúan e investigan los efectos que
pudieran estar asociados con las vacunas.
Calendario
de vacunación
- Ver
Calendario Programa Nacional de Inmunización, CDC
- Si se interrumpe
la serie de vacunaciones después de la primera dosis, la segunda
dosis debe ser administrada la más pronto posible. La segunda
y tercera dosis deben ser separadas por intervalos de por lo menos
2 meses. Si sólo la tercera dosis es retrasada, debe ser administrada
cuando sea conveniente.
Dosis de
refuerzo
- Los datos
actuales demuestran que los niveles de anticuerpos superficiales
de hepatitis B inducidos por la vacuna (anti-HBs) pueden disminuir
con el paso del tiempo; sin embargo, la memoria inmune (respuesta
anti-HBs anamnésica) permanece intacta en forma permanente después
de la vacunación. Las personas con niveles de anticuerpos disminuibles
todavía están protegidos contra la enfermedad clínica y la enfermedad
crónica.
- Para los
empleados de salud con estados inmunes normales que han demostrado
una repuesta a los anti-HBs después de ser vacunados, las dosis
de refuerzo no son recomendadas así como tampoco lo es la prueba
periódica para los anti-HBs.
Resultados
posvacunación
- Después de
la vacunación de rutina para los bebés, niños, adolescentes o
adultos, no es necesaria la prueba posvacunatoria para verificar
la respuesta adecuada de los anticuerpos.
- Sí se recomienda
la prueba posvacunatoria para las personas cuyos cuidados médicos
normales incluyen el monitoreo de su estado inmune.
Esto incluye personas
que:
- están inmunocomprometidas
(por ejemplo, pacientes bajo tratamiento de hemodiálisis)
- recibieron
la vacuna en la nalga
- son bebés
nacidos de madres HBsAg positivas (antígeno de superficie de la
hepatitis B)
- son trabajadores
de salud que tienen contacto con sangre
- son parejas
sexuales de personas que tienen infección crónica con el virus
hepatitis B
La
prueba de posvacunación debe ser completada 1-2 meses después de
la tercera dosis de la vacuna para que los resultados sean significativos.
Una respuesta adecuada de protección contra los anticuerpos es 10
o más unidades milinternacionales (>=10mIU/mL).
Incidentes
negativos
- Los casos
reportados de enfermedades poco comunes luego de la vacunación
tienen que ver, por lo general, con otras causas no relacionadas
con la vacuna. Siempre que se administra un grupo considerable
de vacunas, ocurrirán algunos efectos negativos después de la
vacuna como simple coincidencia y se acusará falsamente a la vacuna
por estos efectos.
- Cualquier
persona que piense que ha tenido una posible reacción negativa
o un efecto adverso de salud como consecuencia de una vacuna,
debe de reportarla a su médico. El Vaccine Adverse Events Reporting
System (1-800-822-7967) recibe reportes de los médicos y otros
especialistas de salud sobre efectos secundarios de la vacuna.
Fuente
Centros para la Prevención y Control de las Enfermedades
http://www.cdc.gov/
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