Osteoporosis y la Artritis

Muchas personas confunden la osteoporosis y algunos tipos de artritis. Este documento planteará las similitudes y las diferencias entre la osteoporosis y la artritis.

Osteoporosis

En la osteoporosis ocurre una pérdida del tejido óseo que deja los huesos menos densos y más susceptibles a las fracturas.

Puede causar la pérdida de estatura, dolores severos de espalda y deformidades.

La osteoporosis puede perjudicar la habilidad de una persona de caminar y puede causar una discapacidad prologada o permanente.

Los factores de riesgo para el desarrollo de la osteoporosis incluyen:

  • Delgadez o talla pequeña
  • Historial de osteoporosis en la familia
  • Haber pasado la menopausia o haber tenido menopausia temprana
  • Ausencia anormal de periodos menstruales
  • Uso prolongado de ciertos medicamentos como los utilizados para el tratamiento de enfermedades como lupo eritematoso sistémico, asma, deficiencias de la tiroides y convulsiones
  • Bajo consumo de calcio
  • Inactividad física
  • Fumar
  • Consumo excesivo de alcohol.

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que a menudo puede prevenirse. Sin embargo, si no se detecta, puede progresar por muchos años sin tener síntomas hasta que sucede una fractura.

La osteoporosis se diagnostica mediante una prueba de densidad mineral ósea, una manera segura y sin dolor de detectar la baja densidad ósea.

Aunque no hay cura para la enfermedad, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (Food and Drug Administration) ha aprobado varios medicamentos para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis.

Además, una dieta rica en calcio y vitamina D, ejercicios regulares de resistencia al peso y un estilo de vida saludable pueden prevenir o disminuir los efectos de la enfermedad.

Artritis

La artritis es un término general utilizado para condiciones que afectan las articulaciones y los tejidos que las rodean.

Las articulaciones son los lugares del cuerpo donde se unen los huesos, como las rodillas, las muñecas, los dedos de las manos y los pies y las caderas.

Los dos tipos más comunes de artritis son la osteoartritis y la artritis reumática:

Osteoartritis o artrosis - La osteoartritis  es una enfermedad dolorosa y degenerativa de las articulaciones que a menudo involucra las caderas, las rodillas, el cuello la parte baja de la espalda o las articulaciones pequeñas de las manos.

Usualmente, la osteoartritis  se desarrolla en articulaciones lesionadas por uso excesivo repetido en el desempeño de un trabajo particular o la práctica de un deporte favorito o por tener peso en exceso.

A la larga, esta lesión o impacto repetido adelgaza o desgasta el cartílago que amortigua las puntas de los huesos en la articulación de manera que se rozan los huesos, causando una sensación de rayado.

Se reduce la flexibilidad de las articulaciones, se desarrollan espolones en los huesos y se hincha la articulación. Normalmente, el primer síntoma de osteoartritis que tiene una persona es un dolor que se empeora después de hacer ejercicios o estar inmóvil.

El tratamiento normalmente incluye analgésicos, ungüentos o medicamentos antiinflamatorios sin esteroides conocidos como AINE's; ejercicios apropiados o fisioterapia; férulas para articulaciones o cirugía de reemplazo de la articulación para articulaciones más grandes con daños graves como la rodilla o la cadera.

Artritis reumática - La artritis reumática es una enfermedad inflamatoria autoinmune que normalmente involucra las manos, las muñecas, los codos, los hombros, las rodillas, los pies o los tobillos.

Una enfermedad autoinmune es una en la que el cuerpo libera enzimas que atacan sus propios tejidos saludables.

En el caso de la artritis reumática, estas enzimas destruyen los revestimientos de las articulaciones; causando dolor, hinchazón, inflexibilidad, deformidad y reducción del movimiento y la función.

Las personas que sufren de artritis reumática también pueden tener síntomas sistémicos como fatiga, fiebre, pérdida de peso, inflamación de los ojos, anemia, nódulos subcutáneos (protuberancias debajo de la piel), o pleuresía (una inflamación de los pulmones).

Aunque la osteoporosis y la osteoartritis son dos afecciones médicas muy distintas con poco en común, la similitud de los nombres causa gran confusión.

Estas afecciones se desarrollan de manera distinta, tienen síntomas distintos, se diagnostican de manera distinta y reciben tratamientos distintos.

Aunque es posible tener tanto osteoporosis como artritis, los estudios han demostrado que las personas que sufren de osteoartritis tienen menos probabilidades de desarrollar osteoporosis.

Por otro lado, las personas que sufren de artritis reumática pueden tener más probabilidades de desarrollar osteoporosis, especialmente como afección secundaria resultante de los medicamentos utilizados para el tratamiento de artritis reumática.

La osteoporosis y la artritis sí comparten muchas estrategias para sobrellevarlas.

Con cualquiera o ambas de las afecciones, las personas se benefician de programas de ejercicios que pueden incluir fisioterapia y rehabilitación.

En general, son apropiados los ejercicios que enfatizan el estirarse, el fortalecimiento, la postura y un gran rango de movimiento, como ejercicios aeróbicos de poco impacto, nadar, tai chi y yoga de poco esfuerzo.

Sin embargo, las personas que sufren de osteoporosis deben tener cuidado de evitar actividades que incluyan inclinarse hacia el frente desde la cintura, torcer la espina dorsal o levantar mucho peso. Las personas con artritis deben compensar por la limitación de movimiento en las articulaciones artríticas.

Siempre consulte a su médico para determinar si cierto tipo de ejercicio o programa de ejercicios es seguro para su situación médica específica.

En algún momento, todas las personas que sufren de artritis usarán estrategias para controlar el dolor. Esto no es siempre cierto en el caso de personas que sufren de osteoporosis.

Normalmente, las personas que sufren de osteoporosis necesitan alivio para el dolor cuando se están recuperando de una fractura.

En casos de osteoporosis grave con múltiples fracturas de la espina dorsal, el control del dolor también puede convertirse en parte de la vida diaria.

Independientemente de la causa, las estrategias de control del dolor son parecidas para personas que sufren de osteoporosis, osteoartritis  y artritis reumatoide. 

Artículos relacionados:

 

Fuente
Los Institutos Nacionales de Salud, el Centro Nacional de Información sobre la Osteoporosis y las Enfermedades Óseas
http://www.osteo.org

Subscríbase a Nuestro Boletín